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Portadas curiosas que tengo por casa

4.9
(26)

Aquí Paco Fox: Jaime Buelta, nuestro corresponsal en Dublín, vuelve al blog. Pero no para tratar asuntos alcohólicos irlandeses, sino un recorrido personal sobre una cosas que todos hacemos cuando volvemos de vacaciones a casa de nuestros padres: Hurgar por los rincones buscando objetos que nos sirvan, cosas sórdidas mucho mejor… Os dejo con Jaime:

 

Estas vacaciones de Navidad pasé un tiempo en mis Cuarteles Invernales en España, en un lugar de Castilla-La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme. Vamos, que tiende a hacer tanto frío como en la Fortaleza de la Soledad de Supermán.

El caso es que tengo allí una considerable colección de vinilos antiguos, que eran de mi madre, pero que en una mudanza se quedaron descolocados y me dió pena que se perdiesen. Mi madre se mudó al extranjero hace bastantes años, así que era eso o que se fuesen a la basura, más o menos. Todos estos discos me recuerdan a mi infancia.

Unos tienen a Perales, otros tenemos a Emmylou Harris

En estos días me dio por echarles un ojo a todos ellos, en particular porque quería recordar la portada de uno en particular, al que llegaremos. En algún momento, empecé a sacar fotos a portadas de discos que me resultaron curiosas por algún motivo.

Algunas de ellas, lo confieso, eran para mandárselas a Paco Fox como gracieta.

¡Mira Paco, tu tocayo y paisano!

Las portadas en vinilo, y especialmente las portadas antiguas tienen un yo que sé que qué sé yo que las hacen especiales. El tamaño mucho más grande que un CD o peor, un thumbnail en el Spoti da lugar a composiciones más barrocas y más detalladas. Lucen mucho más.

En definitiva, las portadas de vinilo son la Pantalla Grande del Cine.

Hay portadas en las que perderse, con grandes matices. O incluso las que son un retrato tienen ese magnetismo especial de apreciar los gestos, los detalles de los ojos…

Una de las grandes portadas de la historia, que sé que Paco aprecia también

(*Nota de Paco: claro: es que es de Hipgnosis y encima dibujada por Colin Elgie, que hizo mis dos portadas favoritas de Genesis y la más sórdida de Yes, Tormato)

Más aún, algunas portadas, y esto es algo que se pierde necesariamente al convertirlo a otros formatos, tienen también contraportada. Todavía más, a veces son desplegables, hacienda un formato apaisado que puede ser una maravilla.

Uno dos tres cuatro cinco seis siete ocho, nueve diez once doce chururururu, chururururu.

Pero esa grandilocuencia y detalles tienen la contrapartida de que, bueno, las horteradas son mucho mas horteras en 32×32 cm

Dr Who 14×09: Prisoner of the Autons

También es curioso ver las diferentes diferencias estilísticas que se producían, al calor de las corrientes artísticas, incluyendo por ejemplo la cinematográfica, evidentemente. Que sé yo, en 1981…

¿Pero cómo que no cantan O Fortuna? Emosido Engañado

Por ejemplo, en los 80 estaban de moda los retratos con ceras. Concretamente el estilo «Mira mi niño de 8 años, que qué bien pinta el jodío, que es un genio y va a acabar siendo un Picasso de esos»

“Vox humana”, paradójico título en estos días

Había en la colección otro par de discos de Kenny Loggins, aunque me arrepiento de no haberle sacado una foto a esta portada, por la irresistible energía que desprende. En grande mucho más.

Messina, uno de los grandes nombres de la música junto con Gartfunkel, el moreno de Wham! y tanto el rubio como el moreno de los Pecos.

Todo esto es el Kenny Loggins pre-Danger Zone, conste.

Pero no solo hay dibujos. Como he dicho al principio, un buen retrato a tamaño grande puede lucir mucho.

El logo de Discoplay es lo que le da la calidad

¡Es más, los retratos pueden ser también desplegables!

El videoclip de Physical siempre lo consideraré una de las cumbres de la civilización.

O los retratos, de la misma persona, en contraportadas, que también.

Todo muy sutil

Pero no nos distraigamos con detalles superfluos. Estábamos comentando que el cine era una fuente de inspiración constante para los discos, bien por su estilo o incluso por los temas que se tratasen. Por ejemplo, la película Grease, que era un exponente de la nostalgia que había en los 80 por los 50. Esta película se tradujo como “Vaselina” en gran parte de Latinoamérica.

La nostalgia de los 80 no afloja y siguen en activo a día de hoy.

Si hablamos de grupos infantiles, tengo que hacer mención a este otro disco, del que desafortunadamente la portada se perdió, y conservo sólo el vinilo en sí. Cumple varias de tendencias que hemos comentado, era desplegable, estaba dibujado parcialmente con ceras y era otro claro caso de explotación infantil.

Defenderé siempre “Sopa de Amor”. Intenta hacer esa armonía vocal, Bad bunny.

A veces, las referencias a cine eran más directas, como directamente las bandas sonoras.

Señoro vestido como Dios manda y cantando canciones country. Todo a lo que aspira Bertín Osborne y no alcanza.

Siguiendo con la música country, que en nuestra casa siempre nos gusto mucho, y con Estas Fechas Tan Señaladas™ tenemos otra portada epatante de villancicos cantados por las Judds.

Las Judds eran madre e hija. Ashley Judd es, de hecho, “la otra hija”. Así que toda la familia está colocada.

Tienen unas cuantas portadas del estilo, pero le saqué foto a esta otra porque además el disco tiene una version de Water of Love de Dire Straits con Mark Knopfler tocando la guitarra. Más concordancia con ente bloj.

(*Otra nota de Paco, que no suele hacer comentarios en posts ajenos, pero éste es de poco texto: ¡Puñetas! Mira que tengo recopilaciones y Mp3s de colaboraciones del viejo prematuro más famoso de Escocia con permiso de Marlow, pero no conocía ésta… ¡Y es buena! La forma de cantar tiene sólo ligeros toques country que no espantan y de hecho la producción es mejor que la original)

La hija es la que parece la madre y viceversa.

No todo tiene por qué se alegría y colorido, hay también otras portadas con tonos más dramáticos, o incluso oscuros, aunque no parezca que peguen con el personaje.

El John Denver dirigido por Nolan

Aunque los contrastes no tienen porqué ser necesariamente oscuros, sino pueden añadir carácter, como en esta contraportada.

Los claroscuros ayudan mucho a disimular el cartón, Bruce

O hacernos reflexionar sobre la inmensidad del Cosmos, los misterios de la Naturaleza, o qué es ese extraño olor que viene cuando estás en la campiña.

Christine McVie (DEP) en su piano sin control

No todo tiene que ser SERIO e IMPORTANTE, como sostienen los darnáis. A veces puedes hacer chistes tontorrones con canciones divertidas para bailar en tus guateques.

¡Se llama Swan y tiene un cisne en la portada! ¡Cuñaaaaaaaooooooo!

Aunque, como decíamos en otro artículo de ente bloj, nunca confíes en un cisne.

Otra portada graciosa que me fascinaba de niño, porque no sabia cómo se había hecho la foto.

No era el niño más listo de la clase, he de decir
No era el niño más listo de la clase, he de decir

Otra portada que me encanta es la de este “the Atkins – Travis Travelling Show”, que en formato grande luce mucho. Marcaría la colaboración entre Merle Travis (maestro) y Chet Atkins (alumno) que luego proseguiría en Neck and Neck, esta vez Chet Atkins haciendo de maestro y Mark Knopfler de alumno. Si hasta tocan en ambos “I’ll see you in my dreams”

No creo que se pueda continuar como tradición porque no veo a C. Tangana o alguien similar haciendo de alumno, las cosas como son.

Estoy convencido que todos los instrumentos en la portada han hecho algún solo en un disco de prog que tiene Paco.

Y, bueno, llegamos al premio gordo. Si recordáis del comienzo del artículo, dije que había comenzado esto para encontrar UN disco. En realidad UNA portada, una que, dentro de nuestra familia, teníamos considerada como La Portada Más Hortera De La Historia™.

Bueno, pues hela aquí

Una morena y una rubia, hijas del pueblo de Austin
El poliamor no es una idea nueva

Las palabras me fallan ante tanta jrandeza y, de nuevo, me puedo perder en los detalles… Los pelos de todo tipo, las lentejuelas, las botas, el hecho de que las integrantes femeninas se llamen colectivamente “Sugar”, el moreno, los pantalones ajustados, la pegatina con tremendo descuentazo…

Ya de por sí hace 30 años nos descojonábamos, vista con la sabiduría y los años, me parece aún mejor.

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