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Abriendo melones: Hoy, teorías conspiranoicas

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Aquí Paco Fox: Vuelve al blog Hellen Lasombra, de la época dorada de los blogs con su mítico El Libro de Conjuros de Tita Hellen, con un artículo sobre un tema que me encanta. Os dejo con ella:

Hola. Me llamo Elena, me conocerán de otros post más amables y menos controvertidos en este mismo blog, pero hoy voy a ser como esos zapatos que te compras para una boda: es muy probable que levante ampollas.

Voy a abrir de uno de esos melones que más se está evitando hablar en público (porque en privado no paramos, seamos sinceros) y que tiene por principio el mismo que un cuñado en una comida navideña: demostrar que es más listo que todos, elevarse con cierta superioridad moral sobre el resto y vivir la BIDA como una competición continua en la que aparece como si fuera DJ Khaled, todo lo que hace es ganar, no importa el qué.

Hoy, en un desprecio absoluto de mí misma, me voy a meter en un charco y vamos a hablar de teorías negacionistas.

¿Estoy preparada? No. ¿Tengo ganas de que venga gente a explicarme sus teorías y a decirme lo ciega que estoy (porque algo que tiene el negacionista es que intenta ganar por saturación) o llamarme colaboracionista? No. ¿Por qué hago esto? La única explicación que se me ocurre es que no estoy muy bien de lo mío.

Al menos sigo usando mascarillas.

No voy a centrarme en los actuales negacionistas de vacunas que te dicen que te inyectan grafeno y desarrollas superpoderes (yo sólo salgo más pelirroja en las fotos, lo cual lo achaco más a mis apariciones en los «Elige tu propia aventura» del twitch de Juan Pérez, que son páramos de pelirrojas) y 5G (la wifi en mi casa sigue funcionando regulinchi) y tratan de tirar por el suelo lo que tanto le costó demostrar a Edward Jenner (y más al hijo de su jardinero que fue conejillo de indias con la primera vacuna y casi ni lo cuenta). Tampoco voy a por terraplanistas y creacionistas, o el famoso archiviaje (o no) a la luna, eso está ya hasta desgastado, aunque hablaré de algunos de nuestros clásicos favoritos. No, voy a ir más allá abordando algunas teorías conspiranoicas que demuestran que el derecho a la opinión es un hecho del que estamos abusando, porque sólo porque creas en algo, no lo convierte en verdad.

Por otro lado, la finalidad de este post es generar una agradable sobremesa, no que le expliques el principio de incertidumbre a la señora Engracia y a sus amigas (que es posible que entiendan la teoría y, dicho sea de paso, entenderán porque no tienes pareja y sigues soltera después de ese chorrazo de datos). Podéis dejar vuestro ranking de teorías favoritas en comentarios y comentar alguna que se me haya pasado, porque salen como champiñones.

1.- Los negacionistas de sitios.

Finlandia es ese país nórdico en el que se supone que vivían alegremente Noeli y su abuelo Joulupukki, que no era otro que San Nicolás/ Santa Claus o Papá Noél, dependiendo de cómo se quiera llamar. Bueno y también tierra de grandes bandas de heavy y ganadores de Eurovisión 2006 con un grupo de auténticos monstruos en lo suyo (badumtssss). En vez de centrarse en esto, desde 2015 han desarrollado una teoría por la que dicen que Finlandia es un invento de Japón y Rusia durante la primera guerra mundial: realmente Finlandia no existe, es una zona del mar Báltico donde se le permite la pesca a Japón, pasando sus explotaciones pesqueras en cajas de Nokia para aparentar. La cosa es que Rusia y Suecia mantenían en secreto que no existía Finlandía, pero en la guerra fría, la relación se conoce que se torció y para mantener el secreto, dejaron que Rusia dejase explotar a Japón esa zona pesquera, a cambio de que Japón cediese a Rusia una parte de las ganancias.

Sus pruebas son la cantidad loca de productos Nokia exportados (que se creen que preparan en zonas del Transiberiano). ¿Y qué pasa con la gente que vive allí? Que son más de 5 millones de fineses: ellos creen vivir en Finlandia, pero realmente están viviendo en Estonia, Suecia y Rusia. Y cuando alguien visita esas tierras, realmente le llevan a esos países. De hecho, creen que Finlandia realmente significa «The find of fish», algo así como el hallazgo de peces. Así que no era Papá Noel, son los finlandeses quienes son los padres.

Os cuento esto, porque por lo visto la teoría de que Australia no existe, porque la tierra es plana y quienes se declaran australianos son actores pagados por la NASA o personajes animados por computadora, es bastante conocida. Vamos, que si pensabas que «Cocodrilo Dundee» iba a ser lo más de las antípodas que ibas a ver en tu vida, dale una segunda vuelta, porque no es descartable que la capital de Australia sea Dibullywood y éste sea su himno:

2.- Los negacionistas de animales.

Según ellos los pájaros no existen, existen drones para espiarnos con forma de pájaros. Eso explica que los pájaros no coman insectos ya, no haya tanta cantidad de aves y un largo etcétera de sin sentidos que harían cabrear muy fuerte a Félix Rodríguez de la Fuente. En 2018 se generó el movimiento Birds aren’t real y lo que era una broma (porque de verdad, empezó como una coña) sugería que, en 1976, todos los pájaros habían sido aniquilados de mala manera y sustituidos por drones del gobierno y, bueno, se fue de las manos. Ojo, en el 76, ya sugerían drones… y en 2001 todos llevábamos un Alcatel Onetochísimo en el bolsillo que servía tanto para llamar como para calzar una estantería de titanio, pero ellos tenían drones último modelo en el 76…

A ver si la mentira es que tenemos una tecnología de mierda y la de calidad nos la están ocultando…

¿Que un pájaro se cuelga de un poste o cable de la luz? Está recargando baterías. ¿Que el jilguero de tu vecina no te deja dormir con lo que canta? Es un plan del gobierno para que estés activo y seas más productivo. ¿Que el papagayo de tu vecina se ha escapado? Misión secreta. De hecho, todos los cetreros, fijo que son informáticos de subterfugio. Recordad uno de sus lemas: «las palomas son unas mentirosas» (cuando todos sabemos que sólo lo son cuando estrenas ropa nueva, que está comprobado que ejercen de imán fecal). Sin embargo, el vocal de la Asociación pro conservación de pájaros de América, Jordan Rutter está feliz porque «cualquier cosa que haga a la gente hablar de los pájaros es buena, es una manera de empezar una conversación».

A ver Jordan, a mí porque me pillas tarde y no entro en ciertas apps si no es con fin sociológico, pero me abres conversación con un «¿Tú crees que los pájaros existen?» y como poco, mantengo la opción bloquear accesible.

Más divertida es la teoría sobre el ejército israelí que parece sacada del guión de una película de Mark Polonia: Tienen un ejército de tiburones con GPS amaestrados para matar. Según estas conspiraciones, más populares de lo que se puede llegar a pensar, y a raíz de un ataque real a turista alemán por tiburones, esos escualos debieron llegar ahí por aguas de Sinai, ¿Cómo? Lógicamente con un entrenamiento más intenso que ir a spinning el primer día tras las comidas de navidad. Y no se queda ahí la teoría, también tienen delfines espías entrenados por el MOSSAD. De aquí a «Sharkenstein», película que nunca pensamos que fuese tan visionaria, nos quedan dos telediarios.

Y vosotros pensando que lo peor que había salido de su boca era la letra de Don Diablo.

3.- Negacionistas de la ciencia.

Reconocedlo, nos han dado la vida estos humanos que se han empeñado en demostrar que la nieve es de plástico y que los procesos como la sublimación no existen. Por fin las clases de 8º de EGB (que una ya tiene una edad) han tenido sus frutos. Puede que nunca haya necesitado calcular la hipotenusa de un triángulo en un momento de crisis o salvado vidas distinguiendo entre un complemento directo y uno predicativo… ¡es más! Es posible que lo más parecido que me haya pasado en este sentido haya sido explicar en una discoteca a grito pelado, por el volumen de la música, que no todos los huevos de gallinas tienen pollitos (lo que no puedo explicar es cómo llegué a esa conversación).

Aquí me gustaría hacer una inclusión a esa gente que habla de que el agua deshidrata y que es mejor no beber agua y beber bebidas azucaradas para «deportistas». Si queréis la explicación científica de por qué beber agua no deshidrata, pero hacerlo como si fueses un camello que va a cruzar el desierto sí, os la dejo aquí. Y de paso os dejo por qué no hay que beber ciertas bebidas isotónicas cuando estamos mal de la tripita. ¡Oh! y luego para los que llegan a nivel Sheldon Cooper, podemos incluir a los negacionistas de la física cuántica, que personalmente suena a ubercuñado: cuando le hablan de superconductores, te dice que Alonso siempre fue muy infravalorado, pero te va a refutar la existencia de todas las partículas subatómicas con un patxarán en la mano.

4.- Negacionistas de personas.

A ver, como fan de los Beatles obviamente no puedo pasar por aquí y no mentar el famoso y controvertido Paul está muerto, y todas las «pistas» que nos han soltado los Beatles en los discos son para advertirnos de que no quieren estar en el ajo. Desde el «cortejo fúnebre» del Abbey Road, hasta los primeros versos del She’s leaving home, que se supone que relata cuando murió Paul (un miércoles por la mañana, al amanecer, de hecho) y el famoso Billy Shears de la canción de Sargent Pepper es el ganador del concurso de imitadores de Paul McCartney que le sustituye, o el momento de John Lennon en el que no dice Cranberry Sauce, sino I buried Paul en el final de Strawberry Fields forever, pasando por el Paul McCartney del Sargent Pepper, que era el nuevo y para que no se notase se dejó bigote.

La realidad es que Paul tuvo un accidente de coche, pero no se mató, se dió con el volante en la boca y para que no se viesen los puntos, se dejó bigote… y al resto de los Beatles les gustó la idea, y le copiaron, porque BIGOTE. No sé en los demás, pero este blog esto significa algo: valors.

Es muy posible que Paul no esté muerto, pero a mí me vais a matar a disgustos.

Lo más divertido es que cómo los negacionistas se han flipado con esta teoría: desde que si escuchas el famoso Revolution 9 (number 9, number 9, number 9) al revés, se puede escuchar a Ringo decir «turn me on, dead man» y eso lo ven como una prueba irrefutable. Y para colmo de males, cuando John, cabreado con Paul, escribió How do you sleep?, va y suelta la frase de «esos raros tenían razón al decir que estabas muerto»… PARA QUÉ MÁS?!

Estoy segura de que Lennon tuvo que reírse de lo lindo viendo la reacción de los negacionistas. Paul a todo esto insiste: «si estuviese muerto, lo sabría»… A lo mejor no, porque me da que los muertos no son muy conscientes de lo que les pasa, pero bueno, sólo hay una manera de saberlo, me dejo en pendientes ese post para cuando la diñe.

Volviendo al más acá y al más ahora, también hay una preciosa teoría negacionista de Merkel. Angela, no es Angela. No, tampoco es Angel, que os veo venir, simplemente no es. Es un clon. O la hija secreta de Hitler. A pesar de los 9 años que separan la muerte de Adolf y el nacimiento de Angela y el hecho de que no se tenga constancia que ese señor congelase su esperma a lo doctor Iglesias Puga, debería hacer sospechar ya de la inconsistencia de la hipótesis de partida.

La teoría del clon parte de los temblores que sufrió en ciertos eventos pasados, de los que se han dado pocas explicaciones. Digamos que, si pones temblores en el google, te vienen muchos diagnósticos a cada cual más catastrófico y apocalíptico, así que hay quien ha decidido pensar que la verdadera Angela está como Paul (¿pareciéndose cada día más a Angela Lansbury? No: muerta) y han podido clonarla durante la pandemia. Pero no clonar un bebé, sino a una señora ya talludita de sus dimensiones. En serio, para ellos no hay ni una sola laguna en la hipótesis de gestación de una señora de más de 60 años y parirla y criarla.

También había una teoría que decía que Melania Trump tenía una doble que era la que le acompañaba en las cuestiones oficiales y que eso explicaba la mala relación entre el presidente y su esposa… Seamos sinceros, si Melania tuviese una doble para eso, es que ni nos extrañaría, sobre todo para las escenas de cama. No es la única teoría, sin embargo, sobre la esposa de un presidente: Michelle Obama es una mujer transexual que estaría detrás del asesinato de Joan Rivers. A todo esto, Obama es gay (y como cantaban los Petersellers «no lo quiere reconocer»). Ni que decir que Joan Rivers o su clon de combate, cree que la teoría es absurda… pero divertida.

Una de mis teorías de megacombo favoritas es también la que explica que en 2012 alienígenas reptilianos venidos de la constelación Draco tomaron la tierra y su líder decidió tomar la forma de Justin Bieber. Aunque todo el mundo sabe que la líder suprema tiene la forma de la Reina de Inglaterra y Beyoncé también es una de ellos. Si lo piensas, es posible que veas más reptiles y saurios en el spotify de un adolescente que en los documentales de la 2 en todo un año.

Sobre la Reina de Inglaterra, también hay otra teoría y está lejos del reptilianismo, y más cerca del canibalismo. Por lo visto, la buena mujer, se dedica a hacer comidas a lo Hannibal Lecter, y eso es lo que la mantiene con su natural energía característica, todo mezclado con la idea de que realmente, es una costumbre del culto satánico que sigue. Sinceramente es de las teorías menos curradas que he visto: todo el mundo sabe que Lady Di se ganaba sendas reprimendas por la música que escuchaba en palacio, sobretodo por el rock. Ningún satánico desdeñaría el rock, por favor. ¡Si cuando te metes al satanismo te dan la discografía de Black Sabbath! (que me lo han dicho, no que yo lo sepa…).

Otra de las teorías muy divertidas al respecto, es la famosísima de Elvis y su muerte y que justifican a través de comentarios de antiguos trabajadores (o personas que dicen haber trabajado) en el FBI. La idea es que Elvis tuvo muchos contactos en la mafia y, bueno, al final, además de Viva las Vegas, cantó más de la cuenta. Esto nos lleva a su inscripción en el famoso «Programa de protección de testigos» (el programa con más duración de la historia americana… aquí tenemos ‘Saber y Ganar’, badum tssss… perdón, no volveré a hacerlo) con el fin de desaparecer de la faz de la tierra. El hecho de que, en un programa de Oprah, su ex mujer sufriese un lapsus y dijese «eso es lo que Elvis me dijo el otro día», refiriéndose a un hecho que había ocurrido hace bastante tiempo, y que en la tumba de Elvis esté escrito mal su nombre, parecen ser, entre otros, pilares adicionales de esta teoría.

5.-Negacionistas de cosas.

Para terminar, os dejo con la teoría que está germinando hace nada y menos y es que los aviones no vuelan. ¡Pero Hellen, si hace cuatro días que nos hemos ido de vacaciones y te digo que volaba! No, vosotros creéis que habéis ido, pero no. En una nueva teoría negacionista que está cogiendo fuerza en las redes, los aviones, o son reproducciones en 3D que no vuelan, o son hinchables. Los aviones no existen, bueno, existen, pero los motores no funcionan y nadie vuela.

He intentado encontrar la explicación a que todos creamos que sí hemos volado y deben estar en ello (no descartemos drogas en la explicación, tanto en la elaboración como en la base de la explicación). Pensad en lo divertido que sería darse cuenta de que tienen razón, de que te han drogado, que has imaginado volar y que encima has aplaudido al «tomar tierra».

Reptilianos everywhere

El Ice Bucket Challenge también está en tela de juicio. Sí, esos vídeos que invitaban a hacer una donación a las asociaciones de Esclerosis Lateral Amiotrófica, no eran más que un ritual Iluminati de sacrificios humanos. Hellen, pero si muchos de los que salían siguen vivos… yo qué sé, ¡pon reptilianos! Qué bonito pensar que un ritual Iluminati ha unido en el amor, en la concordia y en el «te puteo por las risas… y por una buena causa… pero más por las risas» a tanta gente. Y nosotros sin sospecharlo.

La NASA también está en tela de juicio (otra vez). No sólo por su paripé con Australia, sino también porque en el sistema solar hay dos soles (y no, no son Paco y Vicisitud, aunque podrían), sino el que conocemos y uno escondido. Sí, la NASA nos está negando un sol, que se encuentra en la órbita de Mercurio y bueno, está ahí y nadie dice nada… Cuando tengáis problemas para esconder los regalos de Navidad o de cumpleaños, pensad que la NASA no ha tenido problemas en esconder un sol entero: vosotros tampoco deberíais tener problemas en guardar un regalo en un piso que no supere los 120 metros cuadrados (en el mejor de los casos).

Y hasta aquí la revisión de teorías. Por favor, si pensáis abrazar alguna, dejadnos pista en los comentarios y no, no vengáis a contármelo a mí, que os veo venir.

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