cultura

Los hijos de puta del naming

4.5
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Aquí Paco Fox: Vuelve Guille Stardust al blog para hablarnos de ARTE. Os dejo con él:

Hoy os vengo a hablar de un tipo de hijos de puta que siempre han existido y no se esconden de la sociedad: los hijos de puta del naming. Los nombres “creativos” (no puedo enfatizar lo suficientemente la ironía de esas comillas) han existido desde siempre. Los más ancianos del lugar (<tos fingida> Paco) recordarán que a principios de los 90 se puso muy de moda poner en el nombre de los negocios 2000 al final del nombre, en un alarde de modernidad y visión cortoplacista. Y efectivamente, cuando llegó el 2000, esos establecimientos quedaron más obsoletos que un votante de UPyD.

The future is now, madafaca! (hay que reconocer que si eso era el futuro, los anuncios de lejía no se equivocaban mucho con la señorita)

Tras la época en la que todo era -Alia (nunca olvidemos ese gran chiste televisión llamada «Localia»), llegó la época de los “gastrobares” porque si un hípster llama muffin a una magdalena, ¿quién eres tú para negarle un car-ah-hee-yo por 8 euros?

Me pregunto cómo van a golpear la barra para pedirlo con un billete de 1 dólar.

Me he equivocado al escribir gastrobares y he escrito GASTROBEARS, por lo que me ha venido a la cabeza un oso sobre un monociclo con tirantes, barba y gafas de pasta preguntando si el salmón que se va a comer es de comercio justo.

Pero aquí hemos venido a hablar de ARTE, así con mayúsculas. Y es que últimamente no paro de ver negocios que le meten la palabrita detrás. Da igual lo que hagas, si tienes una empresa de montaje de andamios, ¿cómo la vas a llamar? ANDAMIARTE. Sin que tenga ni siquiera sentido. De normal intento ver la bondad de las personas y entiendo que si tienes un taller de soldadura y haces doseles para cama con columnas churriguerescas le llames:

Pero si eres un señor que hace la perfilería de los corrales de gallinas del pueblo, perdóname pero me parece pretencioso. No sé… llámalo Soldar-funcionalmente o Metales Pepe, pero no te vengas arriba cabrón. Para que veáis que no es un odio irracional: «Forjarte», muy bien usado. Es un taller que hace decoraciones y ponen de logo a un obrero soviético de la siderurgia.
10 puntos por usar una imagen comunista pero como la ha usado quizá sin pedir permiso, 10 puntos más porque en el comunismo todo es de todos.

De ahí pasamos a un terreno más pantanoso: ¿Qué es el arte? ¿Puede haber cosas que se consideren arte y otras no? ¿Quién juzga eso? Y lo más importante ¿me he metido en un post chorra sobre nombres de negocios graciosos y esto se va a convertir en el programa de Garci? Responderé primero a la última pregunta: no, esto no es una disertación sobre el arte. Por eso precisamente hay que diferenciar ser bueno en tu trabajo y que un andaluz te grite “¡artista!” cuando has plantado en fila unas tomateras y otra muy distinta es lo que hagas algo con una función artística. Dos ejemplos muy claros de ello son Plantarte y Cortarte.

¿Qué me estás queriendo decir, que si te pido un ficus con entrega a domicilio me vas a hacer un Seur y no aparecer nunca? Me molesta especialmente que nadie se plantee (see what I did here?) el doble sentido de tu negocio y si puede acarrear consecuencias negativas solo porque el nombre le parece catchy (otro día escribiré sobre los hijos de puta que usan palabras en inglés cuando SABEN PERFECTAMENTE QUE EXISTE UNA PALABRA EN SPANISH). Y en esto entra Cortarte, no queda muy claro si es una peluquería o un club de la lucha a navajazos en Orcasitas.

Que si lo dices porque tus cortes de pelo son obras de arte, digo yo que no los cobrarías a 9 euros en casi pleno centro de Madrid. Como contrapunto y para que veáis que no soy tan hater con estos hijos de puta, ya que tienes una peluquería la puedes llamar:

El fallo viene en esas mayúsculas de ARTE y el guion que lo separa. No es que te vayamos a peinar, es que vamos a hacer arte con tu pelo. Me imagino a la señora Angustias entrando un viernes para hacerse mechas para la boda de su sobrino, el de la Juanita, que por fin ha encontrado a una buena muchacha que se sacó el módulo de análisis clínicos en Orihuela y saliendo el domingo colocada de laca y con este cardado.

Guau guau soy Poochie, el perro sombrero.

En esa línea está Decorarte, que no sabes muy bien que pretenden hacer contigo: si ponerte como un árbol de navidad o cambiarte los visillos del comedor. Menos mal que debajo ponen que son pintores y ya la cosa queda mucho más clara.

Probablemente este sea el aspecto que se te queda después de haberles contratado.

Hay los que no se andan con chiquitas y antes de que este gobierno comunista (la banda sonora de mi vida es el himno de la URSS) instaurara la ley de la eutanasia ya había empresas que se ofrecían a aplicártela. ¿Quién necesita que el gobierno chino libere un virus creando una pandemia a nivel mundial que acaba con los yayos cuando tienes empresas que por un módico precio y sin esconderse te liquidan al abuelo Joaquín? Miguel Bosé ha leído la pregunta retórica y está ahora mismo en su casa alerta como un podenco.

Y es que no solo se conforman con amenazas de cortarte o fumigarte, también se han vendido al mejor postor y hay hijos de puta que han decidido abrir un catering para caníbales. Como es difícil encontrar un Makro donde vendan carne humana, siguiendo la línea de sutiles negocios, han decidido sumarse a la moda del arte y crear… Cocinarte:

Yo siempre he pensado que si me cocinan, espero que hagan conmigo algo elegante. Qué se yo: a lo mejor un carpaccio. Me mata por dentro ver un entrecot muy hecho y pienso que en el cielo de las vacas está la pobre vaca mirando tu plato con lágrimas en los ojos mientras Surabhi (una vaca fabulosa, palabras de Wikipedia, no mías) la consuela. Pero volvamos al tema: es lógico que antes de comerte te laven un poco. Si algo nos ha enseñado esta pandemia es que hay que ser especialmente cuidadoso con la higiene. Por eso me parece que la imagen que proyecta este negocio no es la más adecuada.

Lo cierto es que me imagino al dueño de Enjabonarte eligiendo cuidadosamente a sus empleados en la base de datos de agresores sexuales y contratando a un señor que se parece a Arévalo para que con mucha paciencia espere en tu cuarto de baño, como si de un esclavo de hammam se tratara, para que cuando tú quieras o él lo desee, poder enjabonarte todo todo tu cuerpo mientras tú no puedes hacer nada porque has firmado un contrato y ahora ese clon de Arévalo es tu responsabilidad.

Porque creéis que los clones no existen aún salvo una oveja que salió un poco Borbón, pero estáis equivocados. Y es que durante años los reprógrafos han estado perfeccionando sus artes de copiado. Por cierto, profesión que suena a delito por el que te quemaría la inquisición española “ha sido acusado de reprógrafo y se le condena a la hoguera”. Pero al turrón, que por un precio muy razonable te puedes hacer tu propio facsímil en Copiarte:

Tú al PP y yo al INEM.

Solo quiero acabar diciendo, que por favor, si alguna vez tenéis un negocio, no seáis unos hijos de puta. Si te llamas Manolo y tienes una tienda de pinturas llámala Pinturas Manolo y si tienes una tienda de maquetas de trenes en la calle Ferrocarril llámala Maquetas de Ferrocarril. Es fácil, dad lo que prometéis no como ‘Matar a un ruiseñor’ que es la peor guía de caza que he comprado en mi vida.

Por: GUILLE STARDUST

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