cine

Nuestras pelis favoritas de 2020

4.6
(50)

Segundo artículo de la ronda de posts de fin de año de Vicisitud y Sordidez. Esta vez hemos decidido cambiar las reglas. Este año fistro casi no ha tenido estrenos, lo cual se ha reflejado en el que las listas de críticos están siendo un festival de culturetadas vistas en festivales online mezcladas con momentos de TENJO HIDEAS POLÍTISCAS (en serio: esas listas que aderezan una sucesión de pelis de esas de planos de 10 minutos con, por conceder algo al vulgo, “Borat 2: Esta vez con trama” son hilarantes, pero las que te meten en medio “Birds of Prey: Vamos a entrar sin armas pero luego ya les disparamos” ya son para descojonarse). Así que aquí hemos decidido no forzar 14 por integrante del equipo del blog. No hay límite por debajo. Cada cual parará donde le apetezca. Así que…

Las de Paco Fox:

Ahora me jode haber visto ‘Jo Jo Rabbit’, mi ganadora de 2019, el año pasado. Porque, por primera vez, me quedo sin ninguna película que me encante. Con ello quiero decir que no hay un filme en mi lista que me compraría en formato físico.

Vosotros seguid rezando al dios de la Guerra de Plataformas, que yo me reiré cuando todo colapse desde mi trono de pelis favoritas.

Evidentemente, aún así he visto mucho cine por aquello de pasar desde marzo mis días desesperado buscando películas para emitir en Movistar+. Pero claro: hay lo que hay. Los rodajes se pararon y los estrenos se aplazaron. Así que con estos mimbres:

Mención Especial: Fanny Lye Deliver’d

Éste ha sido el año definitivo para el cine arthouse. Ese que defino yo como “el que cuando te levantas a mear, al volver, en lugar de preguntar que qué ha pasado, preguntas si ha pasado algo”. Mucha cinta de este estilo ha plagado los festivales, mientras que los cines vacíos estaban llenos de estas pelis ante la completa indiferencia del público que no sabe que se está más seguro en una sala con eco de la poca gente que hay que tomando una cerveza con amigos.

Así que yo he pillado una que no se ha estrenado en cines. ¿Por joder? No: POR PROMOCIÓN.

Ésta la vi en Berlín en una sala de cine, en una época maravillosa en la que después me fui a cenar con dos distribuidoras chinas que habían pasado dos semanas de confinamiento así, con alegría, sin mascarilla y compartiendo comida mientras ponían cara de desesperación ante la velocidad brutal a la que TAMBIÉN hago los chistes cuando hablo en inglés.

A todo esto, Fanny Lye. Que se estrenará probablemente en invierno en Movistar+ porque parece ser que sólo me gustó a mí. Es de esas películas difíciles de encontrar en la que el ritmo es lento pero bien hecho. Esto es, que no sólo crea atmósfera, sino que la trama no deja de avanzar. Va sobre la liberación de la opresión religiosa y masculina de una mujer en la época de la guerra civil inglesa (eso de los gorros raros, puritanos y cosas bonitas de seres humanos matándose por poner en el trono a uno que cree en una variación ligera de la misma leyenda sobre un señor de oriente próximo). Charles Dance lo peta siendo fostiable y Maxine Peake es una actriz que nadie conoce, pero que llevo ya dos años viéndola comerse la pantalla en películas muy poco vistas.

10.- Borat Subsequent Moviefilm

La que se está colando en listas prestigiosas por aquello de ser política y reírse en la cara de gente muy despreciable. Pero lo importante de Borat 2 son otros aspectos: en primer lugar, que esta vez, aun manteniendo toda la cumbre de la vicisitud que era la primera parte, aquí hay una trama en donde, y esto ya lo ha dicho todo el mundo, brilla la coprotagonista que sin duda acabará trabajando en Hollywood. El otro aspecto es que revela que hace una década creíamos que eran sólo un puñado de manzanas podridas ahora se encuentran cómodas en su locura. Y, en tercer y más importante lugar, que muchos de esos tarados pueden ser incluso buenas personas. Y eso es lo más aterrador de todo.

Estos dos son unos racistas que se lamentan de no poder matar a demócratas, pero acogen a un inmigrante desconocido en su casa durante una pandemia. Pensad en eso. Pensad FUERTE en eso.

Aterrador. Me quedo con esa palabra.

9.- Para toda la muerte

Es muy de crítico de cine, tanto de los que publican en medios prestigiosos como los que se creen que pueblan twitter diciendo que ‘tal película es más importante que ‘El Retorno del Rey’ porque esa es para niños’ (sí: existen todavía, por mucho que los nerdos hayamos ganado la partida) no tener nunca en cuenta a la comedia. Esto es un grito que repito más que ‘¡AY, MI CULO! en periodos de estreñimiento por confinamiento. Ya sabéis que SIEMPRE estaré más del lado de la comedia que de cualquier otro género considerado ‘serio y relevante’ por un motivo sincero e igualmente relevante:

Esta vez sí: por joder.

Si encima la comedia es un sainete de bajo presupuesto no apoyado por el duopolio, el resultado adquiere una capacidad de invisibilidad que para sí quisiera un cura en el vestuario de un colegio. Gente a la que se le llena la boca de ESPPPAÑA hablando de Azcona (que también ha tenido adaptación este año que nos ha demostrado que si una novela del mejor guionista de la historia de nuestro cine estaba sin llevar al cine por algo sería) no le dedica ni dos segundos a pensar en esta obra de humor negro y crítica social que, encima, se inscribe dentro de un Universo Cinematográfico. Sí, freaks fans de Marvel y Full Moon: en España tenemos nuestro propio universo compartido y pocos le hacen caso. Ver cómo uno de los personajes de ‘El Mundo es Nuestro’ y ‘El Mundo es Suyo’ pasa de manitas a camarero y a operario de pompas fúnebres como imagen de la precariedad laboral de este país es mucho más satisfactorio que ver a Bobba Fett con más barriga de la conveniente para que le quede bien su armadura.

Enterismo Cinematic Universe

Que eso también bien, pero aquí estamos hablando de pelis, no de una de las tres series que han hecho que mi año no fuera una completa mierda.

8.- El Capital en el Siglo XXI

Dado que es un documental sobre el capitalismo basado en un libro que ya resume la historia y consecuencias de éste, rápidamente saldrá gente a criticarlo, independientemente de cualquier otra consideración. Pero el caso es que Thomas Piketty, como coautor de su propia adaptación, ha conseguido condensar con claridad, ritmo y contundencia el por qué estamos donde estamos a nivel social sin que parezca una simplificación. Todos los neocons a los que se les llena la boca de la palabra LIBERTAD deberían ver este documental. Y luego desestimarlo y seguir con su credo. Porque lo suyo está llegando más a niveles de religión que de pensamiento que no huela a pedo tras una cochinita pibil.

Hoy he almorzado cochinita pibil.

Tengo miedo por mi orto.

7.- Timetrap

Al igual que la comedia, el bajo presupuesto fantástico jovial es algo que suele despreciarse con mucha facilidad en favor del mandismo, esto es, del bajo o medio presupuesto de género cultureta que está asolando ahora los festivales y las mentes de los que se dicen fans de ‘The Hidden’, pero luego mojan los calzoncillos mientras se ponen las gafas de ser inteligentes para hablar de cosas sin trama como ‘El Faro’ por aquello de que no se metan con ellos y buscar la aprobación de la intelligentsia en un nuevo acto de pichacortismo muy habitual en los fans del terror y la ciencia ficción desde tiempos inmemoriales.

‘Timetrap’ es una película de ciencia ficción de alto concepto que nunca intenta ponerse intensa y pasa toda la trama con eso que se suele llamar “espíritu pulp” y que yo denomino “no mirarse demasiado la polla en el espejo”. Un grupo de estudiantes se ve atrapado en una cueva y pronto se dan cuenta de que allí dentro el tiempo se mueve muy distinto

O sea, que hay viaje en el tiempo. Ergo es un 23% mejor ya de entrada.

Pero no hay que contentarse con eso, y a lo largo de su corta duración meten cavernícolas (lo cual también mejora toda película, sobre todo si sale Ringo Starr), extraterrestres y burbujas de tiempo. De verdad que no entiendo por qué la misma gente que compra cualquier cosa de los 80 en Arrow (TODA peli de los 80 de género es de culto) luego despachan una peli tan divertida e imaginativa de serie B como ésta con un “Está bien, pero el deus ex machina del desarrollo de los personajes con la lógica interna en un contexto de comerle los huevos a Paco Fox, etc”.

6.- Rifkin’s Festival

Problema: he leído antes de escribir esto la reseña de Vicisitud. Viene a ser lo mismo que digo yo.

Christoph haciendo el bergman

Sí: tiene la mejor frase del cine del año desde el punto de vista de ente blog y, encima, dicha por Christoph Waltz en un momento de cachondeo con Bergman. ¿Cómo cojones no nos va a gustar? Bueno: porque Vizzini, esto es, Wallace Shawn es el peor subrogado de Woody Allen como protagonista de toda su filmografía (que ya sabéis que a menudo el director coloca a actores o actrices haciendo básicamente de él mismo). Pero hasta un Allen con un gran fallo me gusta más que mil otras películas.

5.- Palm Springs

Estreno directo en Movistar+ el 29 de enero de 2021 (PROMOCIÓN). Que no veáis el trabajo que me ha costado este año rellenar la programación afectada por los meses de confinamiento. Y, de todas las pelis a mi alcance que he rebuscado, ésta ha sido mi preferida. No sólo porque Andy Samberg es un grande (Brooklyn 99 me mantuvo cuerdo durante todo abril), sino también porque es un gustazo encontrar un filme que lo tiene todo en contra y que funciona. A saber:

  • Comedia romántica, el género más muerto y denostado del momento. Creo que está en peor estado que el western en los 80.
  • Trama que vuelve a hacer ‘El día de la marmota’. En serio: creo que lo de ‘Atrapado en el Tiempo’ está a un paso de convertirse en un tópico recurrente para hacer una peli al nivel del enésimo remake de ‘The Most Dangerous Game’ (que, a propósito, casi meto en la lista ‘La Caza’, pero el tercer giro de guión no me gustó demasiado). ¡Joder, que en los últimos tiempos hasta he visto un día de la marmota COREANO!

Y, sin embargo, sale bien. No es que sea la mejor película de la historia, pero necesito que, como dice el Youtuber ese, you move all the way off my back. Que la vi en buena compañía (algo jodido en este año en el que me he tragado casi todo en el ordenador en un cuarto de 2X2), que Samberg demuestra más rango de lo que se espera de él, que sale JK Simmons (un 7% de mejora en toda película) y que te habla de, sí, algo muy importante:

LA BIDA.

4.- 1917

Quizá la mejor película del Cine Brexit, como lo bautizó hace unos años aquí Vicisitud. Básicamente porque, al contrario que Nolan’s Panqueque se concentra en hacer su experimento sensorial y pasa de coda chorra patriótica. Una gran peli de acción épica con El Pelirrojo Cuya Cara Conoces Pero Cuyo Nombre Nunca Recuerdas (™) y de la que ya todo está dicho porque llegó para la anterior temporada de premios. Así que poco más voy a añadir yo.

«Y entonces tú… esto…»
«George»
«Eso, John, pues vas a la trinchera y…»

Ah, sí: que el telefilm sobre el Brexit con Benedicto Cucumber, que también está aquí en plan cameo, está muy bien y nos enseña claramente por qué nos estamos yendo a la mierda. Una buena sesión doble con el documental de Pikkety

3.- Soul

Vale, repito carta, pero sí:

BIDA.

Ah, vale, que tengo que decir algo más… pues que esta peli parece como una meta para Pixar, puesto que combina elementos de su cine infantil con su cine adulto e incluso de sus cortos experimentales y todo fluye la mar de bien. Una pena que tampoco me haya emocionado especialmente (será porque el jazz me estriñe y Trent Reznor ni te cuento, aunque ambos aspectos de la banda sonora son adecuados), pero es sin duda de lo mejor del año y un rescate a Pixar que parecía algo perdida. Feck: yo mismo la daba por perdida, dado que el concepto con el que se vendía la peli venía a ser lo mismo de siempre en la compañía y una especia de ‘Del Revés’ jazz. Pero no es eso exactamente. Que también, claro. Sin embargo, la película avanza de manera sorprendente y no sigue necesariamente una fórmula. Vamos, que me cago en la madre que parió a no haberla podido ver en cine, donde algo de este tipo de ritmo especial funciona mucho mejor.

2.- El hombre invisible

La que en circunstancias normales habría sido mi peli del año, si no fuera porque con otra que disfruté mucho menos aconteció un hecho poco común.

El Señor Con Traje de Invisibilidad Que Putea a Una Munhé es la demostración tras ‘Upgrade’ (que ya estuvo en mi lista el año pasado) que Leigh Whannell puede que sea hasta mejor que su amigo James Wan. Curiosamente, dado que el tráiler contaba toda la puta peli, no fui a verla en el estreno, pero sí que fue la primera que me tragué en salas tras el confinamiento. Y, joder si acerté. Eso fue volver al cine por la puerta grande. Porque aunque, efectivamente, en el tráiler estaba hasta el obvio tercer acto, la película es mucho más. No sólo por la realización y la interpretación de Elisabeth “He olido un pedo” Moss, sino por haberle dado la vuelta a un concepto muy manido incluso mejor que el propio Paul Verhoeven. La idea es de esas tan sencillas que fascina que no se hiciera en anteriores intentos: narrar el concepto de la invisibilidad exclusivamente desde el punto de vista de la persona puteada. La cual es una mujer en una relación de abuso, cosa que le otorga un toquecito de actualidad que tampoco le viene mal y que está mucho mejor traído que mil momentos GIRL POWER que he visto en pelis este año y que inevitablemente quedan artificiales.

Vuelve a decir que uso la técnica interpretativa Joey Tribbiani y te rajo, Paka.

1.- El Padre

Ah, sí. El Padre. No la volvería a ver en la vida. Pero es la peli que me ha hecho llorar más en el cine desde ‘Million Dollar Baby’.

No lloro yo mucho con las pelis, no.

Por lo tanto, dada la increíble hazaña, creo que merece el primer puesto. Si tengo que argumentar algo más, diría que, encima, es original: nunca antes había visto retratado el alzheimer desde el punto de vista del enfermo. Y es aterrador.

Mola acabar mi parte del artículo de las pelis de 2020 con la palabra ‘aterrador’.

Marlow dirá Anthony Ham-skins, pero yo digo «Señor de clase trabajadora que va a por el segundo Oscar».

Las de Vicisitud

Después de un enero jlorioso de estrenos, la irrupción de la pandemia fue un poco como cuando David Lynch se fue de vacaciones en la segunda temporada de Twin Peaks: un “¿Qué cojones ha pasado?” del que lo más que habría que lamentar es que ‘Cinebasura: la película’ no se hubiese estrenado este 2020. Sería de las más taquilleras y, probablemente, hasta Jordi Costa tuviese que haberla incluido en su top 10 del año.

En serio.

Lo bueno es que yo, a diferencia de Jordi, no tengo por qué llegar a 10, y hasta puedo permitirme no poner una agradable ‘El hombre invisible’. Porque, joder, el que una peli tenga el mérito de ser mejor que ‘Tenet’ tampoco es para tanto. Asín que vamos allá:

Verano del 85

Esta historia coming-of-age-gayer difícilmente podrá ser considerada como lo mejor de la jloriosa y fístrica filmografía de François Ozon, pero tiene los suficientes momentos de calidad para estar aplaudiendo en la sala cada cierto tiempo (Valeria Bruni Tedeschi analizando el pene del protagonista, travestismo necrófilo, cinismo épico en el final…). Y, sobre todo, tiene el mejor diálogo que he escuchado este año en el cine:
– Esa amiga tuya… ¿es guapa?
– Es inglesa…

Ahí, los gabachos dando donde duele.

El mar-ozón… el marozón… DE FRANCIAAAA

Synonimes

Seguimos con la corrupción. Esta peli distribuida por nuestros queridos Tito, Clara y Ferrán no llega al nivel de ‘Parásitos’, eso es obvio. Pero aspira a ser el atchonburike del año. Y lo logra. La peli es una reflexión sobre la identidad judía (uno de mis temas favoritos ever, junto con el colaboracionismo francés y los chistes de Ana Frank) que arranca con una larga escena del protagonista a punto de palmarla de hipotermia mientras va exhibiendo su descomunal pene por la Rive Droite parisina. Y de ahí para arriba. Podría ser considerada como la mejor interpretación masculina del año. Pero solo si se seleccionase un jurado de perturbados profundos.

Que son los únicos jurados que deberían existir (by the way, les recuerdo que están leyendo un blog que se llama “Vicisitud y Sordidez”).

Rifkin’s Festival

Woody Allen es un señor mayor al que le queda poco tiempo para vivir, y no va a desperdiciarlo en cosas como no tener claro lo que tiene que decir o no atreverse a decirlo con claridad. ‘Rifkin’s Festival’ es una peliculita de tesis con un mensaje muy claro, muy aplaudible y con suficientes chistacos cinéfilos como para poder imponerse a que su actor protagonista no fue una elección de casting muy feliz.

Pero, por encima de todo, es la peli en la que Paco tuvo que llamarme nada más salir del cine para decirme “Esos momentos de…” solo para ser rápidamente interrumpido por un servidor de ustedes diciendo “Quería que me llamases para decirte que pensé en ti en ESOS momentos que quería comentarte a la voz de YA”.

Su respuesta: “Maricón”.

Pues claro.

Historias lamentables

La mejor peli española del año es un estreno para streaming. Feck, si pensamos que los estrenos de primeros de enero “no cuentan como 2020”, la mejor peli del año también sería un estreno de streaming. Esto da que pensar, pero mejor no hacerlo, si para ello ya hay un vídeo de Paco que responde todo lo que quieran saber sobre el tema, y también sobre reflujo y colonoscopias.

El caso es que a Fesser hay que aplaudirle una peli descojonante en la que brilla con luz propia un actor llamado a ser el nuevo López Vázquez. Si son cinéfilos de bien, saben que eso es más gordo que decir que “tal director es la reencarnación de Ford, Welles, y Hitchcock”. Y, si no piensan así, son cinéfilos de mal y no quiero saber nada de ustedes. Y me voy con ese nuevo José Luis a ver un amanecer en Gandía antes de que lleguen los putos chinos a quitarnos el sitio.

Jojo Rabbit

Uno de los mejores ejemplos ever de “la gente juzga las películas por lo que quieren que sean, en vez de por lo que son”. Amoavé: si yo quiero comenzar un flim haciendo una comedia disparatada sobre diversión en los campamentos de las juventudes hitlerianas, no solo estoy en mi derecho, sino que casi considero que es mi DEBER. Y si luego quiero continuar en un tono infantil-cómico-fantasioso con un simpático Hitler como amigo imaginario ¡¡¡¡pues lo mismo!!!!

Lo dijimos el año pasado y lo repetimos este año: el mejor plano de la última década

Eso de que ciertos temas solo se pueden abordar de ciertas maneras lo dejo para los cretinos y los protestantes (perdón por el pleonasmo). Y para Sammy Hagar cuando cantaba ‘There’s Only One Way to Rock’. Para los demás, gocen de un peliculón al que, por cierto, también hubiese dado un Oscar al mejor montaje.

Los chicos de la banda

El mejor estreno de streaming del año es… un remake de una adaptación de una obra de teatro del 1968. Pero… ¿qué quieren? Cuando algo está acojonantemente bien escrito y los actores están todos sobrenaturales… ¿para qué reinventar la rueda? ¿Para qué quiero ver a Fincher hacer planos espectaculares sobre una basura de guión sin propósito alguno en ‘Mank’? ¿Para qué quiero ver al pesado de Sorkin haciendo un amable telefilm en ‘El juicio de los siete de Chichago’, que solo salva Baron Cohen de la quema? Y… Eso sí que me duele ¿Para qué quiero reírme un huevo con la excelente secuela de ‘Borat’ si luego Rudy Giulianni en la vida real va a ANIQUILAR como cómico sórdido a mi bienamado Sacha?

Para gozar adecuadamente de ‘Los chicos de la banda’ conviene revisar este momento histórico de ‘The Big Bang Theory’:

Y ahora díganme si ver a Sheldon (sí, se llama Jim Parsons, pero NADIE se ha aprendido su nombre ni el de ningún otro actor de la serie; bueno… tal vez el de Kaley Couco pero porque escribir “Fotos en bolas de Penny” no lleva a ningún sitio)… Eh… retomo, que se me ha ido la frase: díganme ahora si ver a Sheldon y Zachary Quinto dándose cera de la buena como las dos mayores mariconas malas que haya conocido el cine no es gozar del mejor star system ever.

Y no me vengan con hostias del tipo “Esta peli no es tan necesaria hoy en día, con todas las conquistas del movimiento LGBTQQIP2SAA”, porque no les voy a responder con un “Mierdas como VOX envalentonan a la gentuza a que siga zurrando a homosexuales” (que es cierto), sino con un más conciso: un peliculón es necesario SIEMPRE.

1917

Dos cosas me acojonaban cuando fui a ver ‘1917’: la primera, el gimmick de los cojones del plano secuencia, que nos había torturado con gilipolleces como ‘Birdman’. La segunda, todavía peor, era ver al deficiente de Spielberg produciendo una peli bélica, con los sudores fríos del horroroso final del Soldado Ryan volviéndome a aparecer en la frente.

Finalmente, la inteligencia del mejor Sam Mendes (el que hace maravillas como ‘Revolutionary Road’, y no el de las estupideces Bondianas) se impuso y se logró un peliculón donde el plano secuencia logra su efecto inmersivo, su narración acertadísima en primera persona y, sobre todo, un propósito final espléndido en el último encuadre de la peli, que no quiero joder con spoilers. Quizá ayude que la burricie de la Primera Guerra Mundial ayuda a planteamientos menos maniqueos y más chungos (que el mejor libro del siglo XX – ‘Viaje al final de la noche’ – arranque en la Primera Guerra Mundial y que la mejor peli bélica ever – ‘Senderos de Gloria’, aunque sea exaequo con Starship Troopers – también debería dar que pensar). Pero no hay que dejar de hablar de lo alucinantemente rodada e interpretada que está ‘1917’, especialmente esa escena nocturna que convierte a casi todo lo filmado este año en un vídeo de Tiktok rodado con un Nokia antiguo.

Mi má.

Update 31/12/20: Wolfwalkers

¡Y a terminar esta mierda de año con una obra maestra, cojones ya! Es lo que tiene estrenar en Apple Tv+, que nadie se entera de nada. Pero esta maravilla de animación demuestra lo que todos sabíamos desde siempre: ya puede Pixar invertir todo el tiempo que quiera, que el 3D será siempre el escalafón más bajo de la animación. La verdadera belleza y poesía siempre estarán en los dibujos de toda la vida. Así, de la misma manera que comparar cualquier fotograma de Pixar con los descartes de Ponyo en el Acantilado es una putada para el estudio Californiano, lo mismo sucede con esta joya de Tomm Moore. Si eres de los que ya habías flipado con Kells y La canción del mar, Wolfwalkers sube el listón hasta la estratosfera, con una obra de arte en cada encuadre. Y, además, con un guion jlorioso (ya le gustaría a esa tontá de ‘Soul’, que lo más que puede decir en su historia sacada de descartes de Mr Wonderful es que no es tan basura como ‘Onward’) en que los malos son los ingleses y el Cristianismo.

Está bien esto de editar para salvar al cine en el último segundo. Desde Griffith que viene funcionando, oye.

 

 

Bonus track: Documental – y título – del año ‘El Crack Cero’

El reton-no de Garci, después de una despedida tan ÉPICA y celebrada en ente vlog como ‘Holmes & Watson: Madrid Days’ tenía que estar a la altura. La desde el título y el retomar al personaje de Arteta, estaba claro que nuestro José Luis iba en serio. Pero el toque de calidad final, lo que nadie esperaba y que confirma a Garci como el mejor director vanguardista de todos los tiempos, fue el convertir su película en un documental cuyo propósito era…

…el demostrar como, sin gastar un puto duro en atrezzo, se podían enseñar un huevo de localizaciones de Madrid que no se habían movido un píxel, ética y estéticamente, desde los momentos más rancios de tardofranquismo.

Eso es reinventar el low cost, chavales.

Y además, sale MAM. Pero eso es otra historia, y todavía os queda mucho ‘UPA Dance’ que mamar.

Las de Di

Quién nos iba a decir, cuando estábamos repitiendo (o tripitiendo, o multipitiendo) nuestro visionado de “The Ryse of Skywalker” que el Armageddon iba a llegar, eh? Menudos jojos (Rabbits) nos esperarían en este año DE MERDE. Debimos hacer caso a las señales que nos enviaba la industria cinematográfica en forma de “remake” de películas que nadie había pedido: sí, me refiero a ESTO:

Pero bueno, de todo se aprende, no? Que tampoco quiero yo parecer un “coach” de esos que empiezan diciéndote que “el dinero no da la felicidad” y terminan recomendándote hipotecas a plazo fijo. Voy a intentar recomendaros las que, para mi, han sido mejores películas de 2020. AL TURRÓN:

1: Invisible Man

Conceptuada negativamente, como diría Ramón de Pitis, esta película te crees que va a ser como el resto de adaptaciones de esta historia tan trillada, pero: TIENE MENSAJE. Y es que hay cosas que dan más miedo que lo paranormal porque pueden pasarte sin necesidad de recoger una muñeca de una isla de muñecas malditas y ponerla en la estantería con tus Funkos. Hay terror disfrazado de señores bellos. Y es muy difícil mantener la tensión sin ver la amenaza que te acecha. Si no la habéis visto, hacedme caso.

2: The Devil All the Time

Primera peli de plataforma digital (Netflix) que voy a meter aquí. Porque: qué habría sido de nosotros sin poder acceder a contenido a la carta? Que a mi Telecinco me gusta pero con medida, como el Jack Daniels.
Aquí tenemos un drama entre rednecks donde “nuestro vecino y amigo” Tom Holland ya hace papelito interesante de chaval atormentado por su pasado que vuelve a casa y se encuentra un ambiente de lo más entretenido. Ah, y también está el que será el próximo Batman, Robert Pattinson, haciendo un papel que borda: el de hombre asqueroso. Podría decirse que es un crossover Marvel/DC?

3: The King

Otra de Netflix. Y otra con Robert Pattinson haciendo de hombre asqueroso (francés). No quisiera yo que esto marcase una tendencia en mi lista, pero ahora que las estoy escribiendo me está dando un poco de susto. Esta es de finales de 2019 pero en aquel entonces, como aún teníamos BIDA, seguramente no la vimos, como me pasó a mi.
Adaptación “un poco más para el pueblo llano” de la obra de Shakespeare dedicada al rey Enrique V (Hal para los amigos) y que ya vimos antes en la mini serie de la BBC “The Hollow Crown”, que deberíais ver todos. Aquí está el chicuelo del que ya empezamos a oír hablar con “Call Me By Your Name” y del que nos van a bombardear el año que viene con Dune (con la cual tengo un hype importante, pero no hablemos de mi): Timothée Chalamet (joder con el nombrecito). Tengo mucha fe en este chico, qué queréis que os diga.
Hay que destacar de esta peli LOS PEINADOS. Menos mal que los futbolistas no son amantes de Shakespeare, que sino tendríamos a todos los chavales que siguen La Liga peinados con un tazón como el de Jim Carey en “Dos Tontos Muy Tontos”.

4: Orígenes Secretos

Vamos para bingo (no sé qué hacer para meter la palabra “bingo” en mis artículos, perdonadme) con Netflix: una peliculita entretenida con un montón de referencias a la cultura pop, acción y un poco de suspense, hecha con cariño y respeto a la comunidad freak. Estoy hablando de “Ready Player One”? No. Pero si queréis pasar un rato entretenido, ver a Antonio Resines haciendo de sí mismo y una tienda de comics donde pasan cosas, esta es vuestra peli. Que con el año que llevamos se agradece poder disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Y Brays Efe, mu bien. Hay vida después de “Paquita Salas”.

5: On the Rocks

No me esperaba yo poder ver un “flin” de estreno de Bill Murray en 2020. Podría haber sido “Ghostbusters”, esa que se ha perdido en el infinito, pero no. Se trata de una peli de Sofia Coppola, que ya le dirigió en “Lost in Translation” y el especial navideño de la plataforma de la que os he hablado antes. Juega en su contra que es exclusiva de Apple TV, o sea, para ricos. Y es una pena que no se pueda ver a mayor escala porque va a pasar sin pena ni gloria. Y poder ver cómo comparten pantalla Bill Murray y Rashida Jones (padre e hija en la peli) creo que es una de las experiencias más VEYAS que se pueden vivir en 2020.

Bill Murray haciendo lo que mejor sabe: hacer que amemos a un ser que a primera vista podría ser despreciable pero que, tras una capa de ironía y sordidez esconde un corazón más grande que Asia. Geniales los devenires por los que hace a su hija tras la sospecha de que el hombre con quien está casada no es de fiar. Rashida, como siempre, maravillosa: haciéndonos odiar a las madres pijas de Nueva York, VALORS.

Y, sobre todo, esta película se trata de la relación de un padre con su hija, de cómo se quieren y se apoyan, de lo cómplices que son, pareciendo a veces colegas. Eso, amigos, llega a mi corazoncito.
Os dejo el trailer para que veáis que no miento:

6: Soul

Iba a poner cinco pelis por aquello de la rima fácil, pero es que según he terminado de ver la última creación de Pixar no me ha quedado otra que meterla (la película). Hacer una peli, en 2020, de una temática tan compleja como es esta es para aplaudir a DOS MANOS.
Y además, visualmente, es impecable. Han arriesgado y les ha salido bien la jugada. Los valientes siempre en mi equipo, como Leticia Sabater. Porque además a priori era fácil la comparación con “Del Revés”, pero es un tema completamente distinto y con un mensaje IMPORTANTE: VIVIR CADA DÍA AL MÁXIMO, como si uno se fuera a morir mañana mismo. Esto, en la época que estamos viviendo, es para darle un beso a los creadores de esta peli. Y por eso tenía que estar en mi lista.

Las de Cava Baja

2020. ¿Qué se puede decir de un año así? Puede que para muchos de vosotros sea un año para el olvido, porque vivir hitos históricos a veces no es tan apasionante, ¿verdad? Es por eso que este año es una puta mierda.

Sin embargo, para mí será también el año en que Conan Osiris llegó a mi vida. El año de los cambios y de lo inesperado, de soltar lastres y, sobre todo, de aprender a decir adiós a tantas cosas… Para mí no es un año de olvido, sino de nostalgia y de mirar hacia el futuro.

Puede que la vida se nos haya dado la vuelta, pero hay cosas que no cambian. Antes se llamaba “El trabajo me come” y ahora “Confinamiento+miedo+pérdida+embarazo+bebé”. El caso es que siempre hay algo que me impide ver todas las películas que hubiera querido: No se estrenaron Dune ni la última de James Bond ni Tren a Busán 2: Península; Rifkin’s Festival (siempre llego tarde a Woody Allen) Unplanned, Otra vuelta de tuerca o joyas como El padre van a tener que esperar. Sé que podré ver estas películas dentro de no mucho y parando, con tiempo; pero no entrarán en esta lista.

Antes de entrar en el tema, quisiera decir que voy a introducir un criterio dentro del criterio, como si este artículo tuviera la estructura de una película de Nolan. En enero pude ver 1917 y Jojo Rabbit; sin duda, de lo mejorcito de este año. Pero hace poco leí una reflexión en Twitter que decía que esos dos meses fueron, más bien, un epílogo del año anterior. Estoy de acuerdo y por eso quisiera poner la lista con lo que he visto a partir de marzo.

Por otra parte, sería más largo hacer un artículo sobre lo que no me ha gustado que sobre lo contrario. En general, el cine de terror me ha dado más alegrías que otros géneros, y veréis que esta lista oscila entre lo más terrible y lo más potito o divertido, lo que me parece un perfecto reflejo de cómo he vivido este 2020.

Para muestra, un botón. La decepción de este año ha sido Dios es mujer y se llama Petrunya, flin que prometía ser una suerte de comedia indie que toca temas interesantes y que, para no extenderme, acabé rebautizando como…

PETRUÑO.

Y bueno, qué decir de Nolan… Que cuando lo hace bien, como con Dunkerke, digno es decirlo.

(Abrazo a José Luis Zimmer por la banda sonora de Wonder Woman 1984, por cierto)

Pero es que este año se lo han puesto en bandeja. Acostumbrado a inventar el cine con estructuras que se basan en ir de atrás p’alante, un sueño dentro de otro, el tiempo más cortico o más alargao en cada planeta o tres unidades de tiempo en hora y media; este año quería hacernos la triple pirueta apoteósica: Hacer James Bond, inventar el cine y… ¡Salvarlo! Nolan ha debido de sentir mucho placer prostático en su casa hasta el estreno de Tenet, pero a nosotros nos ha dejado con una simple colonoscopia sin hamor. Salvar el cine era ir p’alante y p’atrás caminando como Chiquito, hacer planes de bombero torero paseando por la calle y contar en demasiado tiempo una historia con una primera hora ridícula. ¡Gracias, Christopher, por salvar el cine marcándonos el camino que no hay que seguir!

La esperanza de 2020…

Gretel y Hansel: Un oscuro cuento de hadas

Esta película tiene una estética estupenda que continúa la tendencia de terror con triángulos moennos, pero que no cunda el pánico, que no es Mandy. Con Sophie Lillis encasillada en el papel de chica que tiene pesadillas simbólicas cuando le viene el periodo y una voz en off que, sinceramente, se carga la película junto con el final, resulta entretenida.

Triángulo ominoso 1.

El faro

Seguimos con terror. En este caso se trata de un cuento decimonónico en toda regla. Los que dicen que Pattinson está soberbio y no sé cuántas cosas más en el bodrio de Tenet no han debido de ver esta película, porque entre él y Dafoe se marcan una historia muy completa, en la que la progresión hacia la locura y el fatal desenlace se entremezclan con una fotografía preciosa y un blanco y negro que tira de espaldas. A ratos es un poco pedante y se nota que Dafoe está ahí para recitar monólogos que, sinceramente, se podían haber acortado y no pasaba nada. Pero merece la pena.

Color Out of Space

“El color” es uno de los relatos más fascinantes de Lovecraft, prueba de ello es que no hay un solo frikardo del autor de Providence que no sepa cantar a voz en cuello “Sevilla tiene un color ESPACIAAAAAALLL”.

Sin embargo, yo que he visto cosas como Die Farbe (versión de este mismo relato hecha por fans de Lovecraft sin presupuesto, no digo más) y Granja Maldita 1 y 2 (Sí, hay dos); os diré que ver adaptaciones decentes de Lovecraft para la gran pantalla no suele ser común. No pretendo que los pobres Mandys vayan engañados, así que os explico que el cromatismo es similar, también tiene triángulos esotéricos de moda to’ guapos para las pelis de terror así molonas, y está Nicholas Cage. La única diferencia es que esta película es buena, lo cual, viniendo de un flin de Richard Stanley en el que se pastorean llamas, es una de las más agradables sorpresas de 2020.

Triángulo ominoso 2. Electric Boogaloo. (Y con llamas).

Soul

No es de las grandes películas de Pixar y parece que va más enfocada a adultos que a niños, pero qué queréis que os diga, Jaime Foxx está estupendo, sale un señor tronado New Age fan de los bongos que no da demasiada vergüenza ajena, hay chistes históricos y el mensaje final de que la mayor vocación que se puede tener en la vida es vivirla me parece genial justo para rematar este año.

El onvre invisible

Pocas cosas hay más difíciles que reinventar a un monstruo y que esa reinvención quede bien y vaya con los tiempos. Los vampiros son testigo de ello, porque se los ha reinventado de mil formas, a veces para mejor, a veces para peor y a veces para hacer Crepúsculo. En este caso, la idea del hombre invisible como un maltratador silente, una presencia oculta que no se ve venir, es genial. Además de que yo aún no he visto papel malo de Elisabeth Moss, que lo mismo te borda a la pija de Nosotros como a la inadaptada y depresiva de La gaviota de Chèjov. Hay un momento de violencia metido a lo mecagüen que no me convence comparado con el tono general de la película, pero está genial.

Eurovision Song Contest: The story of Fire Saga

¡Una comedia regulera como medalla de plata! Sí, hamijos, esto es 2020. En palabras de la magnífica In & Out, Will Ferrel “era demasiado vieja para ese papel”, pero ser fan de Eurovisión hace que ya hayamos tragado mucha quina como para no valorar el Hamor con el que se hace este homenaje al festival de festivales. Yo me vine literalmente arriba cuando llegó la escena central en la que antiguos participantes y ganadores mezclan temas muy famosos del concurso con otros del mundo USA-Gaylor. Los elfos psicópatas, las canciones, los insultos a Rusia… ¡Incluso los protagonistas deciden su destino viendo la victoria de ABBA en 1974! ¡Lo tiene todo!
En realidad, esta película iba a ser la entradilla perfecta para el próximo Festival de la Canción USA y, al final, se convirtió en una comedieta que nos calentó el corazón en medio del frío temor que nos rodeaba. ¡Cómo no vamos a valorar ese meritazo!

Emma

Y después de tanto miedo… la belleza. Emma no es la mejor novela de Jane Austen pero, bien adaptada, resulta muy divertida de ver en pantalla. La adaptación que se ha marcado Autumn de Wilde tiene muchísimos VALORS.

Para empezar, el ambiente del auténtico pijorrismo de nobleza terrateniente británica de la época de Regencia está más que conseguido. Si el diseño de producción no acaba nominado a los Oscar poco le va a faltar. Todo ello se combina con un vestuario que me hace babear por la uretra de la ilusión. Tenéis que saber que, cada vez que una fan de la recreación histórica ve la Orgullo y prejuicio de 2005, adolece y se deja caer con elegancia para desmayarse sobre los mullidos cojines de un diván. Esa ropa de pordioseras que llevan Keira Knightley y compañía no era ni mucho menos lo que se llevaba en la época, pero parece que si una protagonista austeniana no va de humilde no es digna. Sin embargo, al ser Emma la historia de una pija insoportable que va de listilla jugando con la vida de los demás, de Wilde nos ofrece la auténtica moda Regencia: hortera, con colores chillones, amarillos imposibles, rosas pastel, sombreros de plumas, vestidos con borlas y… ¡Esa chaqueta de la secuencia inicial! ¡Esas hombreras elaboradas de fantasía!

VEYESA

Por último, en esta película podréis disfrutar de Bill Nighy haciendo de señor hipocondríaco que saca de quicio a sus criados y de Josh O’Connor haciendo del perfecto tontaina de colleja permanente flotando sobre su cabeza. Una carta de presentación perfecta para esas malísimas personas que aún no han visto The Crown.

Y, si todo esto no sirviera, pensad fríamente que esta versión de Emma, con su humor sutil y elegante, por fin nos permite coger la adaptación de Gwyneth Paltrow y tirarla a la basura, quemarla y bailar sobre sus cenizas a ritmo de una banda sonora preciosa que conjuga lo clásico con el folk de un modo que hasta Miguel Bosé y Fernando Simón se darían un beso con lengua de la HEMOSIÓN. ¿No os parece una imagen preciosa para terminar el año?

DOCUMENTALCIOS
Comenzamos hablando de dos piezas estupendas que se pudieron ver en televisión hace poquito: El siglo de Galdós y Antonio Machado: Los días azules. Documentales que no tratan al espectador como si fuera imbécil perdido y que pretenden ahondar en facetas profundas de escritores famosos. No tienen desperdicio ninguno de los dos. Por cierto, en Movistar+, en la serie Pioneras, hay un capítulo entero dedicado a Carmen de Burgos que también merece mucho la pena.

Pavarotti
El documental de Ron Howard está fenomenal. La pega es que podría tener un final y no tres, pero si se lo pedonamos a El Retorno del Rey, cómo no se lo vamos a perdonar al pobrecito Ron.

Sesión Salvaje
Este documental me ha parecido una maravilla. Conocer el cine de bajo presupuesto español, con su industria y su locura y, por supuesto, la sordidez por bandera y la desvergüenza como insignia. Los testimonios son geniales y el montaje me parece estupendo. De los mejores de este año.

Mucho, mucho amor
Después de haber visto Gimnasta A: El médico depredador o El caso Watts: El padre homicida, Netflix no me ofrecía la esperanza que yo deseaba… hasta que llegó esta JOSHA ASOLUTA. La biografía del precursor de entes como Rappel o Sandro Rey, que desde Puerto Rico creó el esoterismo glam recogiendo en su estética lo mejor de la horterez ochentera: las melenas, la androginia, las capas, los gestos… Hacedme caso y terminad 2020 como se merece: viendo a un pedazo de FISTRO que dedicó su vida a inventarse los horóscopos y forrarse a costa de líneas telefónicas, eso sí, con MUCHO, MUCHO AMOR.

Tiger King
¿Puede una serie documental mearse encima del axioma “no puede ir a peor” varias veces en cada episodio? Puede, lo hace y se lo pasa por el arco del triunfo. Un zoo que se crea a partir de una secta, personas que llaman “Príncipe Carlos” a su miembro, acusaciones de asesinato, intentos de asesinato y el comentario glorioso de “Lo que pasó es que un día apareció un cadáver en mi parcela y dije, pues me lo tendré que llevar de aquí. Pero yo no he matado a nadie”. Solo Nicholas Cage podría permitirse representar una progresión tan bestia y, ¿sabéis qué es lo mejor? ¡Que lo va a hacer!

La esperanza de 2021

Que tengáis un feliz 2021. Cuidaos mucho, colorcitos del espacio.

Las de Marlow

Bronze ‘1917’

Para ser honesto, no es gran cosa – una mera sombra de “Senderos de Jloria” de Kirk y Kubrick para levantar los ánimos del Reino Unido (sic) post-Brexit en plan fantasía ilusa nostálgica patriótica demente: ‘los-valientes-pero-bastante-estúpidos-británicos-saldremos-bien-de-un-cataclismo-europeo-a pesar-que-los-alemanes-son-muy-eficaces-porque…porque…porque-¡nuestros-mandos-pijos-son-los mejores!’ que sufre de una especie de lluvia de estrellas (locales) como tales mandos pijos: ‘¡Coño! ahí va Moriarty de “Sherlock”…y el Stark casado con una española en “Juego de Truños”…y el Sherlock Holmes de “Sherlock,” y el niño algo gordito de Cersei en “Jugo de Tronas” y el calvo ese que siempre hace de malo en blockbusters de Hollywood pero que nadie se acuerda de su nombre a pesar de ser un actorazo (¡inútiles! se llama “Mark Strong”).

Pero se deja ver, y vamos a incluirla como homenaje a otro actorazo que siempre es impecable en todos sus papeles pero absolutamente nadie se acuerda de él, el jran George MacKay.

Plata: “Sonic: la película”

Jamás he jugado un videojuego en mi vida y pensaba que me iba a dar vicisitud cuando llevé a la más pequeña de mi vasta horda a verla, y no suelo aguantar a Jim Carrey, pero, joder, el tío hace su papel de malo loco fenomenal. Resulta que fue la genial actuación que esperaba de mi querido Jason Isaacs como Pierre Nodoyuna en la muy decepcionante “Scooby”.

BI-GO-TÓN

Oro: “Monos”

OTRA peli con clara inspiración en “El Corazón de las Tinieblas” de Joseph Conrad y que es MUY superior al bodrio sobrevalorado de Francis Ford Copprófaga, “Apocashyt Now” – véase “Aguirre: la cólera de Dios” – también es OTRA ovra muy superior al sobrevalorado bodrio literario “El señor de las moscas” – véase “Arrancad las semillas, fusilad a los niños” de Kenzaburo Oe.

Sinopsis oficial:

“Unos niños guerrilleros con apodos extravagantes conviven bajo la atenta mirada de un sargento paramilitar enano que les trae órdenes de un mando misterioso. Su única misión es clara: cuidar a la doctora (Julianne Nicholson), una mujer norteamericana a la que han tomado como rehén.”

Pero merece estar en la posición número 1 por méritos propios: fotografía, actuaciones, ambiente y actuaciones excelentes. Pero, y lo más importante de sus logros, es una metáfora extendida sobre este blog.

1. Va de una pandilla de nin@s ferales con sobrenombres raros: Guille Stardust, Lady Di, Cava Baja y…Cris Puertas
2. Tienen rehén a una persona de cierta edad que no habla bien el castellano: un servidor.
3. Un onvre de baja estatura intenta poner orden: Paco Fox.
4. Existe un jefe, pero éste nunca aparece: Onvre Vicisitud.
5. Acaba mal.

Las de Cris Puertas

Hola, amigos. Es una pena entrar en esta bella tradición sórdida precisamente el año más jarl de nuestra bida. En estos tiempos he pasado de ver novedades como quien pasa de ser abofeteado por un puma. Más que nada por aquello de “si se va a acabar el mundo yo me voy poner a ver “La Diligencia” otra vez y a la mierda todo ya”.

Así que lo siento. La lista es corta. Pero os prometo que he gozado con todas. Oh, sí.

6.“El Hombre Invisible” de Leigh Whannell (USA)/“Casa Ajena” de Remi Wheekes (UK)

Amo el terror con todos mis poros. Nada explica mejor qué le pasa a la sociedad de cada época que su iconografía sobre ese género.

Por eso que la nueva versión del “El hombre invisible” vaya sobre lo que va es una genialidad. O que una película de casas encantadas hable sobre los fantasmas que los refugiados tienen que dejar en el camino es otra genialidad.

Ambas son poco sutiles pero es que tratan temas que necesitan contundencia. Este año no ha sido sólo el año de la pandemia. Los dramas que cuentan estas dos películas están pasando y definen, también, nuestra época.

¡Ah! Y todo el inicio de “El Hombre Invisible” con Elisabeth Moss andando sin hacer ruido a lo “Marnie La Ladrona” es oro.

5. “Cuidado con los niños” de Dag Johan Haugerud (Noruega)

Gozo con películas sobre comunidades educativas. Quizá sea porque mi madre es profesora. Yo qué sé. Pero amo este tipo de cine. Desde “Detachment” a “Sister Act”. Desde “Hoy empieza todo” hasta “El sustituto” (yep: aquí va un sutil homenaje a la abuela de Paco). Soy de la generación que intentó chapurrear en el patio del colegio “güespendingmostdenlaifslivinintheganstersparadais” cruzando los brazos muy fuerte y subiendo el mentón para parecer malotes. Luego llegó Britney y nunca más tuvimos los riñones calientes. Y eso que yo leía el Kerrang. Maldita sea.

A lo que voy, que me disperso: “Cuidado con los niños” merece ser vista. Dura más que la carrera de Clint Eastwood, pero cada personaje, cada situación y cada reacción es comprensible. No se te va de la cabeza en varios días. ¡Ah! Y te da ganas de volver a ver “Carnage”, claro.

4. “El lago del ganso salvaje” de Diao Yinan (China)

La hostia.

Y lo más chulo es que no te das cuenta de lo que realmente iba toda la película hasta la última escena. Consigue desmitificar el mundo noir sin renunciar a hacerlo profundamente estético. Qué paradoja.

Qué imágenes, qué actorazos y qué curioso cómo Diao Yinan tan pronto hace una proeza estilística como renuncia a hacer otra.
Trepidante y bonita. Muy “Fallen angels” pero con más contenido social. Fresca y clásica a la vez.

Lo dicho: la hostia.

3. “El hoyo” de Galder Gaztelu-Urrutia (España)

Me da igual cuándo se haya estrenado. Este es el año de “El Hoyo”. Este tipo de películas no son interesantes sólo en sí mismas sino que son interesantes por lo inspiradoras que son para futuros creadores. Me vienen a la cabeza Cube, Primer, The man from earth o Moon. Películas que hacen que pienses que al final lo importante del hecho creativo son los recursos humanos. Es la gente con talento. Yo doy clase de teatro a adolescentes porque de algo hay que morir y soy consciente de que se han flipado con “El Hoyo”. Le han dado vueltas. Se han puesto a escribir. Hay que potenciar que proyectos así se vean porque fomentan que las nuevas generaciones quieran crear. Que esto lo haya petado tanto DURANTE EL CONFINAMIENTO es algo que me vuela la cabeza. Y qué bien. Y ya si Antonia San Juan vocalizara sería la hostia.

2. “Jojo Rabbit” de Taika Waititi (Nueva Zelanda/USA)

Según voy escribiendo esto voy intercambiando las posiciones uno y dos de este ranking. Es significativo que las dos últimas sean pre-confinamiento, supongo. El cine siempre hace que quieras volver a un mundo mejor.

Jojo es comedia y la necesitamos. Es una gozada que calculo que veré unas cincuenta y ocho veces más como mínimo a lo largo de toda mi vida.
Punto extra porque Scarlett es AMOR.
Por Taika.
Por el crío ese de gafas que es un clon de Nick Frost y que no puede molar más.
Por el chiste más bestia que he visto en años (“métete esta granada en el bolsillo y vete a abrazar a ese niño americano”).
Porque se puede y se debe hacer humor.
Y por el final, sí. Esa gente que dice que el final es facilón. Esa gente que mira la tierra y no ve más que tierra. Esa gente… Como diría Paco… Esa gente ME COME LOS C****ES.

1. “1917” de Sam Mendes (UK/USA)

En el último borrador iba ésta la segunda y Jojo la primera. Y quizá mañana si alguien me pregunta las vuelva a intercambiar, qué se yo.
Pero es que 1917 es el motivo por el que mola ir al cine desde hace siglo y pico: la inmersión, el sentirse otro en otro lugar. Y sobretodo, el truco de magia. El cine es, como decía José Luis Cuerda, un haz de luz en medio de la oscuridad. El cine, al final, es un número de magia. Y vivir como si fueras un soldado y no respirar casi hasta que llegan los créditos finales es magia. Es la última película que pude ver en una sala de cine. Creo que fue en febrero. Aunque parece que fuera hace treinta años. Pero durante dos horas Sam Mendes se puso una capa y nos convirtió en soldados. Y soltó bombas de humo, sacó conejos de chisteras y nos hizo ver fuegos artificiales donde sólo había una pantalla en blanco. Magia. Pardiez.

Las de Guille Stardust

Este año ha sido malo no solo a nivel sanitario y económico sino también cinematográfico. Pero sin duda para algunos ha sido peor. Por ejemplo, para Albert Rivera que de su pareja, en 2020, él es el más irrelevante.

Jojo Rabbit

Las razones por las que esta película debería de estar en esta lista y en todas las listas del mundo son innumerables, por eso no las voy a numerar. Pero por dar algunas de ellas empezamos porque es una peli con nazis de pacotilla (poco se usa esta expresión últimamente), están más preocupados en toda la parafernalia del nazismo que en el nazismo en sí mismo. Y no hablo del increíble papel de Chris Rockwell sino del resto, como Stephen Merchant haciendo de jefe de la Gestapo con todo el ritual de saludos. ¿He dicho ya que a Hitler le interpreta un medio aborigen neozelandés judío? Porque el puto Taika Waititi hace una de las interpretaciones más delirantes de Hitler desde Gandhi to Hitler.

El futuro de la raza aria es un señor indio bajito.

Pero bueno, lo realmente guay es que vemos a un Hitler que es la representación del dictador de un niño y claro, es un personaje entre un superhéroe y una caricatura. Lo mismo ocurre con Chris Rockwell, más preocupado por su uniforme que por el futuro del Tercer Reich. Si aún no estáis convencidos, la peli empieza con una versión en alemán de ‘I Wanna Hold Your Hand’ de The Beatles y termina con ‘Helden’, la versión en alemán de ‘Heroes’ del todopoderoso David Bowie. El resto de cosas que pasan entre estos dos momentos no tiene desperdicio, como Rebel Wilson mandando niños a la guerra o Scarlet Johanson desdoblándose a lo Gollum para imitar al padre de Jojo. Sé lo que estáis pensando: me he olvidado de lo mejor de la peli, Yorki, el mejor amigo (real, no imaginario) de Jojo que tiene, sin duda una de las mejores frases de la historia del cine y que debería convertirse en una realidad. “Son malos tiempos para ser nazi”.

1917

Buenos, por si no os habéis dado cuenta, soy un poco de la historia militar, así que un drama bélico con dos macizos de protagonistas y rodada en largos planos secuencia no podía faltar. Ya puse Dunkerke hace un par de años y creo que podría cortar y pegar el texto pero soy demasiado vago para ello. El argumento es simple: “Oye chaval, vete a decirle a aquellos que los alemanes van para allá” y el chaval, como su hermano está allí, va a decírselo. Estos alemanes no son nazis, son prusianos (me la tocas a dos manos) de los del bigote como un archiduque.

Fun fact: Hitler combatió en la I Guerra Mundial y como el bigote le molestaba con la máscara de gas se lo copió a Chaplin.

Fun fact 2: si Hitler y Cantinflas se besaran sus bigotes no se tocarían.

Y durante la peli pasan cosas, hay gente que muere, sale Barragan Cummermuch, Colin Firth y luego mucha más gente que en sus casas les conocerán y lo mismo lo han puesto en Tinder y si eso les ha servido para echar un polvo, yo que me alegro por ellos.

Veneno

La serie tiene dos grandes puntos a favor: no parece demasiado de los Javis (cuyo eslogan debería de ser “Porque a la gente cool le gusta lo trash”) y durante las 8 horas largas (porque en ocasiones se hace larga) se te olvida que son mujeres transexuales y solo piensas que son mujeres. Lo que más me gusta de la serie es lo cabreadas que están las TERF y yo me imagino a J. K. Rowling en su casa con los puñitos apretados y ya me pongo contento (por mucho que me guste Harry Potter). A pesar de que está demasiado arriba de intensidad dramática, te intenta hacer llorar constantemente y parafraseando al gran Cuerda “cuando un director tenga la tentación de querer meter el dedo en la llaga, que piense que ese dedo se lo están metiendo a él por el culo”. Que pensándolo fríamente, lo mismo los Javis han pensado eso y por eso dilatan la llaga (sí, es un chiste de gays y de fisting Y TENGO INMUNIDAD). También hay muchas tetas muy bonitas y está Paca la Piraña que no enseña cacho pero nos da igual porque es la nueva revelación de la comedia. Aunque no te gustara La Veneno, es una parte de la historia televisiva de nuestra Españita y una lección para muchos subnormales tránsfobos y homófobos.

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