cultura

Un viaje por el mundo a través de la palabra “polla”

4.7
(80)

En ente blog os hemos acostumbrado a artículos largos en los que damos información interesante acompañada de chascarrillos tontos, algún chiste de olor y la palabra ‘bigotón’. Esto es, que llevamos a cabo lo que más odia ‘Menéame’: educar y hacer el imbécil cada día que nos ponemos a escribir.

No, gente. Hoy toca simplemente hacer el idiota. Porque en estos tiempos en los que nos ha tocado vivir a veces hay que dejarse ir y, simplemente, BIBIR. Así que, en medio de toda esta tragedia, el otro día iba camino a nuestro pase de Tiempo de Culto en Vivo (podéis escuchar la charla aquí) con la también colaboradora de esta web Diana Oliver hablando de qué estamos haciendo estos días en los que no podemos llevar a cabo nuestro deporte común favorito: ir a tiendas culturetas de discos y quejarnos cuando llevan más de tres canciones seguidas de los Smiths. Yo le estaba contando que me he instalado Duolingo para, por fin, aprender francés. En este mundo sólo hay dos motivos válidos para enfrentarse a tan relamido e irregular idioma en el que se ruedan Las Comedia Europea del Año de cada mes:

  • Leer los tebeos de Tezuka que sólo se editan en Francia porque en esto del manga clásico los gabachos nos dan sopas con tropezones, queso, un toque de cilantro y nuez moscada. Veinticinco euros si te lo pides por la zona del Arco del Triunfo. En el caso de que no seas de manga y sí de causarte hemorragias cerebrales, para leer antes que nadie el nuevo número de Blake & Mortimer.
  • Hacerme el interesante ante francesas rubias que conozco porque no tengo remedio a pesar de ser ya UN CHEÑOR MAYOR.

Evidentemente, la conversación viró hacia lo normal a la hora de aprender una nueva lengua: las palabrotas. Recuerdo con mucho cariño que la primera frase en gallego que aprendí con 13 años fue “vou mandar ao carallo”. Recuerdo con mucho cariño que la solté a voz en grito en una playa de Marín. Recuerdo con más amor a mi pobre madre del color de una sandía madura.

Pero es que nadie duda que los vulgarismos son mucho más importantes cuando estudias un idioma que, por ejemplo, los números. Porque “5” y “Que te follen” se pueden decir usando dedos de las manos, pero a ver cómo te enteras si alguien en otro idioma te dice “Que te den por culo, que te guste y que no te vuelvan a dar”. Así que decidimos buscar cómo se dice “polla” en francés. Básicamente porque yo recordaba que en otra época, por distintos motivos*, sabía el palabro.

(*Distintos motivos: Dícese de leer la Private, la Piedra Rosetta del porno gracias a estar en cuatro idiomas)

La puerta de entrada al estudio de los idiomas para miles de adolescentes.

Pero lo que no esperábamos era encontrar diversión en… los ejemplos de uso. Así que comenzamos a mirar más frases en otros idiomas y éste fue el resultado. Un viaje por el mundo a través de la palabra polla. Como hizo Slavoj Žižek con los retretes, que extrapoló la personalidad de cada pueblo según cómo fabricaban sus sanitarios, nosotros vamos a conocer a los países por los ejemplos de los diccionarios. Y empezamos por el origen de la chorrada:

(Antes que nada, aclarar que TODOS son ejemplos reales, la mayoría de lo que sale en la primera o segunda búsqueda de google. Lo juro)

1.- Francés

¿Cómo se dice?
Bite. Como persona que habla inglés, automáticamente me da miedo que se relacione la polla con el verbo ‘morder’. Empieza turbia la cosa

¿Cuáles fueron los ejemplos encontrados?

a) Se sacó la polla y meó sobre la hoguera.
Por ahí no vamos mal. Que hay formas más fáciles de apagar un fuego, pero cuando uno está borracho las palabras “Polla”, “Acercar” y “Fuego” te pueden parecer que suenan de puta madre juntas.

b) Su polla es como un sacacorchos.
Entramos en terreno turbio. No creo que se refiera el autor del ejemplo a que alguien tenga el pene como un fusilli, sino más bien a que una vez que un francés te la mete, a ver cómo le convences de que te la saque.

Batalla de pollas francesas

Resultado: Los franceses son muy pegajosos para hacer la prespitación. Y no les des de beber si vas de campamentos.

2.- Italiano:

¿Cómo se dice?
Cazzo. Que allí viene a valer para todo: mierda, maldito, carajo, jodío… O sea, que es el equivalente a ‘fistro’ o ‘pitufar’. Probadlo la próxima vez que viajéis a Italia y vayáis a comer. “Per favore, io voglio per mangare il cazzo”. Éxito seguro.

¿Cuáles fueron los ejemplos encontrados?

a) Perdone, pero esa no es mi polla
Sorprendentemente educado. Los italianos rompen estereotipos de comportamiento y, de paso se revelan como maestros de la narrativa. Es que hay más historia en esa frase que en todos los libros de Dan Brown. Yo necesito saber qué hay detrás de tal disculpa. Es que te pones a escribir y te salen historias para llenar un festival de cortos.

b) 8.000 Inmaculados se interponen entre ella y tu polla.
Estoy sin palabras. De entrada, está claro que los italianos ven mucha televisión. Pero también que no sé exactamente qué cojones estaban entendiendo cuando se tragaron Juego de Tronos. Quizá si Daenerys hubiera soltado eso en la última temporada todo habría salido mejor. O no, pero desde luego miles de padres que les pusieron ‘Khaleesi’ a su hija se habrían sentido orgullosos en vez de avergonzados.

Resultado: Está claro que los italianos son los maestros indiscutibles de la narrativa.

3.- Inglés:

¿Cómo se dice?
Cock. Esa la sabe todo el mundo. Que nunca he entendido por qué lo de que en tantos idiomas se relacione una especie de, con suerte, calabacín rosa y, con tamaño coreano, cigarrillo de carne con un tipo de ave. Sobre todo porque entonces ‘Que te le pique un pollo’ más que un insulto es una celebración del canibalismo. Todo muy turbio…

¿Cuáles fueron los ejemplos encontrados?

a) Tuviste suerte, tu polla era tan pequeña que no tuvieron valor para presentar cargos.
Ya están los americanos con su obsesión de amenazar a todo dios con abogados. Más chungo es pensar en por qué el tamaño del miembro viril (el de nombres mil) era importante. ¿Qué tipo de caso implica que un pichulín se libre de ir a juicio? De aquí sale un directo a plataforma protagonizado por John Travolta cojonudo.

Un aguerrido policía investiga el caso de su vida en el thriller directo a Amazon «Cock Trial»

b) Fóllame como hacías con la polla.
Espera… Entonces… ¿Cómo cojones lleva follando en el interim entre cuando lo hacía con la polla hasta que se lo piden otra vez? ¿Calabacines? ¿Cigarros? ¿Los contenidos de un kit de automodelismo? Me pregunto cuál será la historia del señor que no ha estado usando la polla. ¿Exceso de antidepresivos? ¿Es paralítico? ¿Se le quedó jodido el rabo siendo soldado en Afganistán? Veo un emocional drama directo a plataforma protagonizado por Stana Katic que da para una siesta cojonuda.

Resultado: Los anglosajones ven la vida como un puto telefilme cutre.

Alemán:

¿Cómo se dice?
Schwanz. Que suena exactamente a la respuesta a “¿cómo se dice “Salchicha que me cabría cómodamente en la vagina» en alemán?”

¿Cuáles fueron los ejemplos encontrados?

a) Relacionados con tu polla. Llámame.
Una vez más, suena exactamente a la respuesta a “¿Qué tipo de anuncios te has encontrado pintados en la pared del retrete de ese club nocturno de Berlín?”

b) Preferiría chuparle la polla a Hitler.
Que los alemanes tienen un trauma nacional con su historia no es algo que deba extrañarnos. Poco más hay que añadir aquí.

Resultado: Los alemanes preferían chuparle la polla a Hitler antes que explicarte directamente los asuntos relacionados con tu polla. Eso implica que son unos pasivo agresivos de la hostia y que, como les toques los cojones, en lugar de sentarse a hablar te invaden Polonia.

Portugués:

¿Cómo se dice?
Picha. Lo cual indica que los portugueses no son gallegos del sur, sino gaditanos del norte.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Preferiría que te gustase mi polla.
Noto un complejo aquí.

b) Cualquier cosa con polla se distrae fácil.
Noto un complejo aquí.

c) Tu padrastro tiene una polla enorme.
Noto un complejo muy dramático aquí.

Resultado: Los portugueses están acomplejados. Probablemente porque son conscientes de que el resto de peninsulares nunca han considerado ni de lejos estudiar su idioma en duolingo y ni siquiera saben el nombre de más de dos o tres provincias. ¡Por dios gente! ¡Que están ahí al lado! ¡Un respeto! ¿No veis que el resto de Europa ya los tiene acomplejados?

Al menos, salieron en Astérix. CON BIGOTÓN.

Rumano:

¿Cómo se dice?
Scula. Creo que se están liando un poco con la parte erótico festiva que quieren describir.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Los microbios estaban tan muertos como mi polla.
Cristo de Burgos… si yo sé que vivir en Rumanía no es que tenga que ser la alegría de la huerta, pero tampoco esperaba tanta depresión concentrada en una sóla frase. Aunque dice mucho y bien por el interés en el estudio científico que hay en este país el que el primer ejemplo del diccionario sólo se pueda decir en el contexto de una investigación microbiótica.

b) Arruinaste un gran y sabroso coño con tu polla putrefacta.
Un momento. Este aparente interés por la microbiótica se está convirtiendo a pasos agigantados en una peli de Jorg Buttgereit.

Resultado: Los rumanos están mal. Y con “mal” quiero decir “Depresión y obsesión con la muerte que explica muy bien por qué no existe el concepto de ‘comedia rumana’”. HUYE.

Polaco:

¿Cómo se dice?
Kutas. Que también es, por lo que veo, ‘gilipollas’, así que con sólo dos sílabas consiguen una preciosa polisemia. Un aplauso, por favor.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Has (sic) un día perfecto, que aferrarse a ella como si fuera la polla.
Los errores gramaticales de esta frase hacen que mi imaginación vuele entre las diferentes polisemias. Quiero entender que lo que nos quería decir el que escribió el ejemplo es que hay que aferrarse a la vida como a una polla. Ergo los polacos, además de existencialistas, consideran que agarrarse el de los nombres mil es el cúlmen de la felicidad. Porque, claro, en un país tan homófobo, no sé yo si se refieren a la polla de otro. Que ojalá, porque eso revelaría que en el fondo está todo lleno de homos y bis en el armario deseando ser felices con una polla entre las manos. Y yo digo: ¿Y QUIÉN NO?

b) Mi polla tampoco mide 3,6 centímetros.
Sin embargo, de repente nos asaltan con esta declaración igualmente oscura. ¿Se queja de que su polla no mide tanto como la de un coreano? ¿Es una celebración de amistad entre pichacortas? O, por el contrario, ¿celebran que no viven en mundo el micropenismo y que agarrársela a su amigo Kacper, también por encima del límite, va a hacer que el día sea perfecto?

Resultado: Media polonia no sólo es polisémica, sino que están todos en el armario.

Griego:

¿Cómo se dice?
Κόκορας (kókoras). Una vez más encontramos esta curiosa relación entre el cimbrel y los gallos. Que un lingüista me explique esto. Aunque me gusta la hipótesis de que la polla está encima de los huevos de los que todavía no han salido los pollitos. Que es una imagen preciosa y repugnante a la vez. Soy feliz.

«El primero en salir. Si es que soy la polla…»

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Estaba muy borracho, y él tenía su polla y sus pelotas pegadas al ojete.
Es el único que venía. Pero qué puta maravilla. Primero, porque entra en juego otra de mis palabras favoritas. De hecho, tengo el privilegio de formar parte del selecto grupo de afortunadas personas que, ante la pregunta “¿Se ha desmayado usted alguna vez cuando le han tocado el ojete?” puede contestar:

SÍ.

Aunque volvamos a la frase en sí. Si el griego en cuestión tenía la polla pegada al ojete, es porque está a punto de protagonizar un meme de whatsapp. Los huevos tan colgaderos ya me parecen algo un poco demasiado desagradables, pero dan para risa: ¿Por qué tiene el capullo y los testículos PEGADOS? ¿Se lo han hecho sus compañeros de sauna usando loctite? No: claramente se ha lavado poco el prepucio y tiene queso feta reconcentrado que sirve de argamasa.

Vicisitud y Sordidez: un blog de humor HELEJANTE

Resultado: No sé cuál es. Sólo que lo busqué pensando en hacer chistes de sexo anal y me he encontrado otro tipo de analidad. Lo cual, oyes: mejor para no atravesar tantos lugares comunes.

Árabe:

¿Cómo se dice?
قضيب  . Que, como todos sabemos, se pronuncia algo así como ‘Aviva’. O sea, ‘Aviva la llama de mi horno del amor’. Si es que los árabes siempre han sido y serán un pueblo de poetas…

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Paul puede identificar una marca peculiar en la polla del pastor.
Una vez más, un ejemplo único. Pero, joder. Es que deja tan claro lo que estamos buscando que para qué más. Y eso que estamos buscando es llamar a todo oriente próximo ‘cabreros’. Entiendo que el Paul del ejemplo es una especie de médico rural en plan ‘Doctor en Alaska’, pero en su remake “Doctor en Irán”. El final de la serie es súper divertido: El prota acaba en la cárcel a la espera de ahorcamiento por tener fotos de pollas de pastores en su móvil.

Resultado: ¿Qué nos dice de la comunidad árabe? Pues que las pollas secundarias a su preocupación por el pastoreo y de si tal actividad ha podido surgir una venérea. Que las noches en medio de las montañas son solitarias…

En la foto: un centro de ocio iraní.

Hebreo:

¿Cómo se dice?
זין. Que, como todo el mundo sabe, será alguna variación del sonido que hace un gargajo poco desarrollado en la garganta, que es la base fundacional de todo el idioma hebreo. Ahora en serio: viene a ser algo así como “szim”, que suena como el mosquito ese que no te deja dormir en las calurosas noches de Tel Aviv.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Aunque vendamos polla y no coches, (sic)
Vamos a ver. Si es que me lo ponéis muy fácil. Busco un ejemplo de judíos y me sale algo de vender y hacer negocios sin apenas terminar la frase. Me niego a ser tan obvio. ¿Cuál es el segundo ejemplo?

b) Haz algo guay, como chupar una polla ?
¡Pero qué bonito! Me encanta la forma casual con la que se pregunta. Como quien está decidiendo si esa tarde jugar al Among Us, ver una peli, dar un paseo o comerte un pepino. Esa es la actitud que SIEMPRE hay que tener ante las felaciones: de diversión.

Resultado: el de siempre con los chistes de judíos y el que consideren el chupar un nardo como una opción válida de entretenimiento ligero: Israel, siempre en mi equipo.

Japonés:

¿Cómo se dice?
チンコ (“Penisu”): Triste: tienen que usar un barbarismo. No lo entiendo: casi todas las palabras japonesas suenan a un niño de 4 años hablando de sus partes íntimas. Feck: toda la filmografía de Miyazaki se basa en ello: Totoro, Kiki, Chihiro, Laputa, Ponyo…

En la imagen, Totoro con sonrisa turbia…

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Tenías una polla de buen tamaño.
Lógico. Aséptico. Educado. Sorprendente para los que hemos visto porno japonés sin censurar…

b) La polla de un enano tiene poderes mágicos.
Vamos mejorando. Como todo fan del manga y anime sabe, la estricta vida social japonesa ha dado como resultado un rico mundo de fantasía y, por supuesto, todo tipo de hentai. Creo que ese tebeo del enano con la polla mágica me lo he leído. O quizá es una frase cojonuda para entrar a mujeres en convenciones de manga si mides lo mismo que Dani Retu o yo.

c) ¿O simplemente le cortó la polla un pervertido en serie?
¿CÓMO NO IBA A HABER UN EJEMPLO CON LA PALABRA “PERVERTIDO”? ¿¡CÓMO NO!?. Para los que no lo sepan, la palabra ‘hentai’ significa justamente eso. Aquí, de todas maneras, ya veo que se meten en el mundo del thriller procedimental, hermanándolos con los estadounidenses.

Resultado: Los japoneses son superficialmente muy correctos, pero en el fondo les gusta la fantasía y la perversión. La perversión hasta niveles turbios, claro. Que aquí muchos hemos visto Urotsukidoji.

Ruso:

¿Cómo se dice?
Член (Shílian o algo por el estilo). El fonema “Sh” lo acerca a “pisha” y, como decía mi abuela, “sarshisha”. Así que bien.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) Solo duele porque mi polla es muy grande.
Bien. Voy a proponer una teoría descabellada: estos ejemplos los ha escrito Putin. Por la gran gloria de la gran Madre Rusia.

b) Eres un crío que confunde su pulgar con su polla.
Confirmado: ésto lo ha escrito Putin antes de darse un paseo en su oso favorito.

Resultado: Putin y sus hackers son los dueños de Internet.

Tengo la polla como el oso de la Madre Rusa. Y los datos de tu cuenta bancaria. Y fotos comprometidas de tu disco duro.

Catalán:

¿Cómo se dice?
Polla. ¿Qué esperábais? Es lo que tiene lo de las lenguas romances.

¿Cuáles son los ejemplos?

a) No hablará tanto cuando se esté atragantando con mi polla.
Una vez más, el complejo de pichacortismo se impone y aquí todo el mundo habla de tener pollón. Amijos: el tamaño no es tan importante a no ser que seas polaco. Sin embargo, creo que ésto no es una demostración de complejos de tamaño, violencia contra la garganta o hacerte el chulo. Aquí lo que están es emulando el proceso de zamparse un buen calçot. De hecho, necesito saber si se usa como sinónimo de ‘polla’ a la hora de hacer una garganta profunda, y si no es así, sólo puedo decir a los catalanes: ¿a qué estáis esperando? ¿Acaso no sería bonito decirle a tu pareja en el momento íntimo el siguiente diálogo?

  • Voy a por la salvitxada
  • ¿Por qué, amor?
  • Porque esta noche me la voy a meter tan dentro como si comiera un calçot.

Resultado: No sé si los catalanes son chulos o les gusta mucho comer cosas fálicas. Que algún lector me lo explique.

Euskera:

¿Cómo se dice?
Zakil. Iba a hacer un chascarrillo con lo de “Kill” pero mira: mejor me callo la pauta boca. Porque he dejado para el final la frase más épica de todas. Porque los vascos lo hacen todo a lo grande.

¿Cuáles son los ejemplos?
Sólo uno. Pero qué ejemplo:

a) Mira Alma, he visto pollas suficientes como para saber que cerca de tí se encogerían.
Bravo. No tengo nada más que añadir.

Resultado: Que, si bien entiendo como todo el mundo que los vascos se reproducen por esquejes, si la realidad es que no ligan porque sueltan frases de pelis de los 80 como esas, ole sus huevos como piedras de harrijasotzaile.

Y con esto termino el artículo más innecesario, zafio y estúpido de la historia de enta web. Más todavía que aquel idiota en el que comparaba a las mujeres con CDs. Más todavía que aquel en el que hablé de mi operación de orto. Porque, en el fondo, esto era una secuela a ese artículo. Sí: la recuperación fue dura. Y sí: me desmayé de dolor cuando el médico acercó su morcilla de dedo a mi delicado donete.

  • “¿Todavía duele?”
  • “¡AAARrrrgrgrsasaaaaaa estás confundiendo tu pulgar con tu polla!”

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