cine

Post breve: Lo que Cuerda me enseñó sobre cine

4.8
(124)

Muy rara vez hacemos obituarios en ente vlog. Para eso ya están las redes sociales, que se llenan de homenajes a grandes figuras fallecidas y de quejas de amargados con el usual post o tweet de ‘Alguna vez podría morirse alguien del que no seáis fans’, que hacía gracia la primera de las doscientas veces que lo leímos.

Hoy todo internet está petado de frases de películas de José Luis Cuerda. Que si un ‘pues yo creo que me voy a sacar la chorra’ (cosa que se echa de menos en el cine, porque faltan más pollas en la gran pantalla), que si ‘un hombre en una cama siempre es un hombre’ (menos yo cuando tengo indigestión) o que si ‘tú eres necesario y nosotros contigentes’.

Que lo era, claro.

Pero yo me he decidido por no poner mi clip favorito de la obra de ente jrande. Estaba con facebook abierto, ponderando qué elegir entre dos momentos menos conocidos de su obra por hacerme el interesante: el ‘Me cago en todos tus muertos, Tirso’ de “Amanece que no es poco” o uno de los instantes más mágicos de la historia del cine español: aquel de “La marrana” en el que Resines va a cagar en el bosque y Landa le retira el zurullo sin que se de cuenta. La consternación de Antonio es comprensible, pero para mí era… ¡Un double perfect rural! ¡Mi sueño hecho realidad!¡Cagar inmaculado en la naturaleza!

Sin embargo, me acordé de que tengo un blog sin actualizar y que era mejor idea contaros una anécdota. La cual ya ha sido narrada en varias ocasiones en Tiempo de Culto, pero como dijo la hija de 10 años de Marlow el otro día, soy UN SEÑOR VIEJO. Así que tengo ya bula para repetirme.

Cuerda fue profesor mío y de Vicisitud en la Escuela de Cine. Un tipo que no sólo era encantador y divertido, sino que además contaba con un peculiar rostro y físico que me permitieron hacer la única caricatura buena que he perpetrado en mi vida: el buen señor vestido de Papá Noel. Que digo yo que una peli de Cuerda sobre la navidad habría sido la mejor de toda la historia del género, follándose sin problemas a Frank Capra y John Hughes.

El buen hombre nos regaló mucha sabiduría e incluso recuerdo bien cuando nos contó cómo iba a rodar ‘La lengua de las mariposas’, que luego le quedó de escándalo de bien. Pero hubo un diamante de sabiduría que nunca olvidaré y que siempre cuento para explicar tres cosas importantes:

  • Que hay que juzgar a las películas por lo que son y no por lo que tú quieres que sean
  • Que si vas a hacer una película, lo mejor es rodar exactamente lo que te de la gana sin buscar coartadas superfluas
  • Más importante, por qué «El corazón del guerrero» era una basura.

Esto último no lo dijo Cuerda, que era campechano real (no como el emérito), pero no un bocazas. Pero lo deduje yo solito. El caso es que estábamos juzgando varias prácticas de segundo año rodadas en Betacam. Los grupos se hacían un poco al azar y a mí me tocó producir un corto comandado por Paco Plaza. Con el título ‘La geisha vengadora’, la cosa era básicamente una pelea a espadas de un viejo actor venido a menos en un momento de gloria que culminaba con unos créditos de sombras chinescas mientras sonaba la versión de Angra de ‘Wuthering Heights’, lo cual significa que era automáticamente buena.

Recuerdo largas discusiones de Paco y la guionista sobre la escena de antes de la pelea, las motivaciones, el dolor del personaje y cosas así. Luego, Cuerda la vio. Se quedó callado un momento y le dijo a Plaza:

«Pero vamos a ver, Paco. Tú lo que querías hacer era una escena de pelea de espadas, ¿no?»

Paco contestó que, realmente, sí.

«¡Pues haber hecho la puñetera escena de pelea y habernos librado de toda la tontería de antes y después!»

En ese momento, tras tanto trabajo, discusiones y una larga jornada de rodaje, vi la luz.


Cuerda había impartido más sabiduría en una frase que algún otro profesor en todo un cuatrimestre. Por eso «El corazón del guerrero» era una mierda. No te busques excusas SERIAS e IMPORTANTES para rodar lo que quieras rodar. Si te hace realizar una peli de bárbaros a lo Conan, pues HAZLA. No te inventes una coartada para que la crítica te de palmaditas en el glande. Por eso «Mortal Kombat» funcionaba y «Super Mario Bros» no. Porque si de lo que se trataba era de hacer pelea tras pelea, pues se hace y no pasa nada.

Si quieres realizar una sucesión de chistes chorras, hazla. Si quieres hacer una metáfora social, adelante. Pero no te busques coartadas falsamente dramáticas para justificar que quieres darle rienda suelta a tu frikismo. Cuenta lo que tú quieres contar y no lo que otros esperan que les cuentes. Una vez más, como siempre hemos defendido en ente blog tanto hablando de Perales como de Albert Pyun, sé feliz con tu frikismo sin importar el qué dirán. Y si te gustaría ser intelectual, sé intelectual con pasión. No tienes nada que perder y siempre habrá alguien que quiera escucharte hablar de Dostoievski.

Aunque aquí somos más de Faulkner. Lo cual es mentira: somos de Osamu Tezuka, que también te hablaba de La Bida, pero con más chistes. Como José Luis Cuerda. Un onvre que, cuando se despidió del cine, lo hizo con chistes absurdos y diciéndonos que todo el mundo se vuelve gilipollas cuando tiene el poder u obtiene lo que siempre ha deseado. Sin necesidad de meter un drama barato para justificar que lo que quería era rodar a cómicos diciendo las tontadas surrealistas que a él le hacían gracia.

Pero cómo le vamos a echar de menos…

Vota esta publicación

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media 4.8 / 5. Recuento de votos: 124

Utilizamos cookies para brindarle la mejor experiencia posible en nuestro sitio web. Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.
Aceptar
Privacy Policy