música

¡Toca Wonderwall!

4.4
(50)

Aquí Paco Fox: Vuelve al blog Lady Di (va siendo hora de que le creemos un usuario propio) con sus historias musicales. Os dejo con ella:

Ese es mi leitmotiv en TODOS Y CADA UNO de los conciertos a los que voy, y voy a unos pocos. Da igual que esté en un festival, en el Teatro Real o en una verbena. Siempre que hay alguien en un escenario cantando (o intentándolo) se lo grito. ¿Me hacen caso? No. Bueno, alguna vez sí: cuando he ido a ver a Oasis o a alguno de los hermanos Gallagher por separado.

Aprovechando que se cumplen 25 años de la publicación del debut de Oasis “Definitely Maybe” os voy a contar mi HAMOR por el Britpop y por qué creo que en realidad es uno de los exponentes más sórdidos de la idiosincrasia británica dejando de lado el balconing. Ah, y el Brexit.

Yo vivo más tranquila sabiendo que este señor lo tiene todo controlado

Para ello tenemos que retrotraernos a principios de los años noventa, donde la juventud que huía de la música más convencional tenía un nuevo género con el que podían identificarse: el grunge. Ahí teníamos por ejemplo a Nirvana o Pearl Jam, todos con mucha querencia por la higiene personal y por la vida sana, contando (porque cantando, poco) historias para la muchachada.

Y después llegó ÉL.

La cosa es que esta corriente era “demasiado americana” y la juventud británica demandaba historias más de andar por casa. Además acababan de salir de la Thatcher, que eso siempre deja secuelas y necesidad de cariño.

Durante los años ochenta la música británica había tenido infinidad de grupos que narraban la situación actual pero cuyo mensaje quedaba algo desfasado con el cambio de década. Aún así, tenemos que recordar a gente como The Smiths, que casi podrían considerarse”protobritpop” junto a The Stone Roses (que encabezaban el movimiento “Madchester”, con eso lo digo todo). Morrissey, antes de ser Morrissey, ponía la letra a las melodías de Johnny Marr y hablaban de temas específicamente británicos (más o menos extrapolables) como en décadas anteriores habían hecho, por ejemplo, The Kinks.

Casi puedes aprender geografía con la letra de esta canción. Ah, y a matar al DJ que no te pone la música que quieres.

El caso es que con la irrupción del grunge las discográficas británicas necesitaban desesperadamente un producto que compitiera al mismo nivel y que les diera los beneficios que habían dejado de obtener. Sí, amigos: el britpop nació como un negocio. Como casi todo en la vida, por otra parte.

Como primer single de britpop mucha gente considera la canción “There She Goes” del grupo de Liverpool The La’s, pero son de esos que casi podrían considerarse un one hit wonder, así que sólo os voy a dejar aquí la canción para que os sirva de preparación para la fantasía que viene a continuación:

La estética de estos años era… en fin…

En 1991, unos “niños bien” de Londres llamados Blur publican su primer disco, “Leisure”, que aún suena mucho mucho a shoegaze (esto es, a «intensito concentrado en su HARTE que no mira al público, puto rebaño que no lo merece») y que daría el pistoletazo de salida a muchísimas maravillas que verían la luz en los años venideros, como Suede o Elastica. Aunque la prensa nos vendió la batalla del britpop entre Blur y Oasis en realidad el primer encontronazo tuvo lugar en estos años y no fue por número de ventas de un single, sino por una mujer. Bueno, más bien por Justine Frischmann, cantante de Elastica. Resulta que esta muchachita estaba saliendo con Brett Anderson, cantante de Suede, y entonces se cruzó en el camino Damon Albarn, cantante de Blur. Y se la robó. Esto llevó a que estos dos señores se odiasen a muerte. Leyendo esto os imaginaréis que la muchacha debía ser una perita en dulce. Aquí la tenéis:

La bellesa está en el interior y el dinero no da la felisidá.

El karma le devolvería la jugada a Albarn años más tarde cuando Justina le dejó para estudiar Arquitectura, que no vaya a ser que se equivocase de columna.

Después de este primer boom comenzaron a salir grupos de debajo de las piedras. Y como en la variedad está el gusto (o “a la parrilla, como a mi me gusta”) había subgéneros dentro del britpop.

Los “working class”

Aquí estarían Oasis, The Verve, The Charlatans, Ocean Colour Scene, Supergrass o The Lightning Seeds. Pero aquí la que escribe soy yo y Oasis son lo más parecido al “grupo que me cambió la BIDA”. ¿Por qué los quiero tanto? Pues porque además de tener como influencia (y quien dice influencia dice PLAGIO más de una y dos veces) a The Beatles, de contar con uno de los mejores guitarristas de la historia (que no lo digo yo, lo dice internet) y de dar entrevistas jugosas metiéndose con todo el mundo, nos ofrecían momentos como éste:

¿Quién dijo hooligans?

Al final, unos muchachitos de un suburbio de Manchester llegaron a la la cima del “choubisnes”, veraneando en Ibiza junto al famoseo de aquel entonces. De hecho Noel Gallagher llegó a comprarle la casa a Mike Oldfield. Seguro que no había droga.

El crossover definitivo: Johnny Depp, Noel Gallagher, Kate Moss y la ex- mujer de Noel (que tiene tres pezones)

 

Lo peor que pudo pasar es que, como la mayoría de grupos de esta época, se separasen. Pero no quedó en el disgusto la cosa, sino que ambos Gallagher comenzaron proyectos en paralelo y tengo que gastarme el doble de dinero.

Los “artihtah”

Las escuelas de HARTE de Reino Unido fueron el germen de varios grupos. Como la Residencia de Estudiantes pero con drogas. Ah, o quizá…

De esos lares salieron Blur, Elastica, Suede o The Divine Comedy, pero los que ocupan un lugar preferente en mi corazoncito sórdido son Pulp.

El grupo de Sheffield liderado por el jrandérrimo Jarvis COCKer tiene canciones que hablan de amantes, minifaldas, ropa interior y otros temas de interés general. Si a ello unimos la presencia de su líder sobre el escenario ¿qué tenemos? pues un grupazo, joder.

Ojo que para escribir esta canción Jarvis se inspiró en la señora de Yanis VarouFUCKER

Además de ofrecernos estas performances el bueno de Jarvis no conocía el límite (ni su camello tampoco): en los premios Brit de 1996, Michael Jackson presentó su “Earth Song” con una escenografía que casi habría hecho envidiar a Lady Gaga: niños en harapos y Jackson presentado como el Mesías. Probablemente el agua con misterio corría entre los invitados y entonces pasó ESTO:

ME CASO

Eso mismo debió pensar Chloe Sevigny, porque el tío Jarvis se la ligó. Torero.

Después del boom de Pulp la formación se quedó en stand by pero Jarvis, que es un culo de mal asiento, creó enta marabiya:

Si alguien se disfraza para subir al escenario gana automáticamente 100 puntos de sordidez

Los “inclasificables”

Necesito sacarme de la manga esta clasificación para poder incluir a gente cuya música era algo más compleja. Porque para qué nos vamos a engañar, el britpop era un producto de consumo rápido y en masa que no nos dejaba ver a gente como Kula Shaker o Super Furry Animals, grupo galés en en cuyas filas estuvo Rhys Ifans. Dejó la música para dedicarse al cine pero nos dejó apariciones estelares:

Y a Rhys Ifans hay que quererle por hacernos olvidar al pesado de Hugh Grant, ese que “tenía solomillo en casa pero a veces le apetecía comer hamburguesa”:

Ahora que os he presentado a los jugadores, vayamos a…..

La batalla

¿Qué batalla? Pues esta:

El New Musical Express: la Cuore del britpop

Resulta que la prensa se dio cuenta del tirón que tenían los dos grupos más importantes, Blur y Oasis, y montaron todo esto alimentado con declaraciones sin odio ninguno como cuando Noel Gallagher, guitarrista y compositor de Oasis dijo: “espero que el bajista y el cantante de Blur pillen el SIDA y se mueran”. Seguro que si se lee entre líneas (de coca) no quería decir eso, ¿o sí?. Los Gallagher, Premio Nobel de la Concordia.

“Hola Tony ¿Conoces a mi abogado?”, “¿qué abogado?” “EL QUE TENGO AQUÍ COLGADO”

La cosa empezó con el lanzamiento del tercer álbum de Blur “Parklife” y el debut de Oasis “Definitely Maybe”, que entró directamente al número uno de las listas de éxitos. Y se iban a convertir en rivales directos de Blur, que habían cambiado el rumbo de sus composiciones hacia lo anglófilo después de su primera gira por los “iueseis”. Oasis no sonaban tan británicos pero sin embargo sus canciones llegaban a la mayoría del público porque eran lo más parecido a un himno de la clase obrera.

Con esta película todo parecía indicar que ese año los premios Brit iban a centrarse en los newcomers pero sin embargo Blur barrió y se llevaron los premios a Best British Band, Best Album, Best Single y Best Video (estos dos últimos por “Parklife”), cosa que no había pasado hasta entonces.

Pero las discográficas ya sabían que esto daba dineros y dijeron: ¿a que no hay huevos de hacer coincidir los lanzamientos de los singles de nuestros dos grupos estrella? POS ESO.

Así que el 14 de Agosto de 1995 Oasis y Blur publican single. “Roll With It” se medía a “Country House” para ver cuál lograba un mayor éxito de ventas. Aquí las dos canciones:

 

Por una pequeña diferencia ganó Blur vendiendo 274.000 copias frente a las 216.000 de Oasis.

Lo voy a reconocer: aunque yo soy más de Oasis que de Blur, “Country House” es mejor canción que “Roll With It”. Pero eso queda entre vosotros y yo, nunca lo repetiré a no ser en presencia de mi abogado (que es el mismo que el de Noel). Y las dos son flojas, pero eso no importaba.

Sí: Oasis volvieron a perder. Pero lo hicieron en ventas, porque en los corazoncitos de la gente se abrían hueco. Eran los “Working Class Unicej Heroes”. Y de hecho, en los Brits de 1996 Oasis ganaron tres galardones con su siguiente disco (sí, el de Wonderwall) y Blur se fueron de manos vacías. Además consiguieron triunfar en América, cosa que a Blur se les resistió. Karma Chameleon.

Y es que casi todas las semanas teníamos algo con lo que regocijarnos relacionado con estos señores: que si Liam se quería encamar con la novia de Damon, que si Blur sale a actuar y el bajista lleva una camiseta de Oasis…

Como la prensa veía que esto era la gallina de los huevos de oro organizaban incluso partidos de fútbol de celebrities en los que reinaba el fair game:

Guapo, dame un beso

Luego llegó 1997 y con él el declive del britpop. ¿Que puede que se publicasen los mejores trabajos de los grupos? SÍ. Pero ya se habían quemado todos los cartuchos y la mayoría de componentes tenían serios problemas de adicción al colacao con droja y todos sabemos que si no eres Keith Richards llega un momento en la vida en el que tienes que aflojar la marcha.

Keith, ¿qué le decimos a la muerte? HOY NO.

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