cultura | ente onvre

Ente Heterocephalus Glaber: José Luis Martínez Almeida

4.7
(109)

Aquí Paco Fox: Tras un año desaparecido, vuelve Guille Stardust para hablar de un tema importante en un tipo de artículo que no se daba en el blog desde 2014  y que en este caso tiene que ver con las caras y con las pollas:

Es la semana del orgullo y aún así saco tiempo para volver a ente blog para escribir sobre algo que me tiene preocupado: el ofender a la gente.

Este 1 de julio ha cumplido cuatro años la Ley Mordaza y como un niño de cuatro años en el vagón silencioso del Ave, lo único que ha hecho ha sido joder a los que están a su alrededor. El último caso ha sido en las fiestas de Vicálvaro donde un joven ha sido multado por llevar pegatinas de “Almeida Carapolla”. Me acojo a la ley que protege el derecho a la información para poder decir Almeida Carapolla porque solo estoy informando de que Almeida tiene cara de polla. Espero que esto me valga como defensa en el juicio.

Pero vamos a aprovechar este incidente para analizar a uno de esos personajes secundarios de película de Disney que parece tiene aspecto de tonto, actúa como un tonto y efectivamente, es tonto. Sin embargo, ha llegado, sorpresivamente el poder y se ha convertido en un villano de cómic malo.

Madrileños viendo la investidura de Almeida.

Vamos a repasar los hitos de la campaña electoral del Rick Moranis con gingivitis que nos gobierna. Hace unos meses parecía improbable que “el soltero de oro” se hiciera con el ayuntamiento, pero a día de hoy ha demostrado que es como Scar en El rey león pero sin el carisma, la inteligencia ni el pelazo. Vamos, un retoño de meretriz aliado con hienas (me sorprendo a mí mismo con tan lírica ofensa).

El dandy de sonrisa pícara salto a la actualidad nacional con un video selfie que le graba otro, para que luego digan que el PP está anticuado, en el que se quejaba de un atasco en Calle Mayor.

Lo mejor no es que el atasco ya estuviera anunciado por nuestra amada Carmena (que en paz descanse) ni que él mismo está colapsando la calle y le tengan que pitar. Lo que le da calidad es la producción: lleva un cámara que le está grabando EN FORMATO VERTICAL, la extra que lleva detrás en la moto y que está más sobreactuada que Ana Castillo (hostia gratuita) y sobre todo, es el aspecto de fucker canallita de derechas:

Almeida no lleva los billetes enrollados, se decanta más por americana y guantes de motero. Oh mama! A mí me gusta imaginármelo recorriendo la calle, acercándose a los motoristas y diciéndoles “Necesito tu ropa, tus botas y tu moto”.

El siguiente momentazo que nos dio fue en Vicálvaro, uno de los barrios más afectados por el paro juvenil en Madrid y con problemas de transporte público, pero allí que se fue Almeida a hablar de lo que preocupa al vecindario:

Efectivamente, una pintada que ponía ACAB (All Cops Are Bastars), porque, ¿qué preocupa más a la gente que un graffiti? Pues todo lo que decíamos antes. Pero lo bueno no es nuestro amigo que tiene cara de pediatra que sabes que es muy bueno pero aún así te da reparo que toque a tu hijo (chiste de Venga Monjas) se puso a frotar y hasta dejó más visible la pintada. Lo relevante son los palmeros que pendulan entre el lamepollismo (en este caso lamecarapollismo) y la ofensa. Me gusta mucho ese señor que grita “cómo se nota que en casa lo haces tú todo”, frase que alaba a Almeida como hombre moderno pero que a la vez le recuerda lo solo que está. En ese momento frota más fuerte, como intentando limpiarse a sí mismo del recuerdo de haber sido dueño de un motel y haber tenido a su madre momificada en una mecedora. Almeida frota, frota y la pintada brilla más, el pobre mira a su alrededor, como un niño buscando la ayuda de un adulto. De fondo se puede oír a alguien que dice “sale, sale” pero no, salió días después cuando alguien la borro y en su lugar alguien escribió el que se convertiría en su nombre de supervillano “Almeida Carapolla”.

Y entonces ese pardillo inocentón carne de bullying, -porque Almeida tiene la actitud de alguien a quien han puteado mucho y espera venganza-, alcanza el poder y ¿qué hace? TAPAR EL SOL.

Perdón, no era eso, pero el nivel de villanía es el mismo: revertir Madrid Central. El motivo es que no le gusta, no que no sea eficiente o que sea caro o que alguien lo haya pedido. No, es que no le gusta porque lo hizo Carmena.

Carmena después de haber cenado fuerte.

Da igual que los informes medioambientales sean favorables, que la gente esté contenta, que ellos mismos hayan reconocido que funciona. Eso es irrelevante: lo importante es que durante toda la campaña le han pegado collejas y ahora es como el pardillo del colegio que se ha convertido en empresario, te contrata y te maltrata. Pero como Instagram y Twitter son maravillosos, la gente ha hecho lo que se espera de ellos; si Madrid está lleno de coches, llenemos de coches el perfil de Almeida. Y aquí es donde se ha destapado esa actitud de pepero de toda la vida, el Rafael Hernando sin medicar que todo militante del PP lleva dentro: ha bloqueado los comentarios. Que viva la libertad de expresión.

Y con su afán de descarmenizar Madrid, ha “revertido la peatonalización” de la calle Galileo, o dicho de una forma nostálgica: ¡más coches y muy coches! Llegados a este punto cabe preguntarse: ¿tiene Almeida acciones en carbón o simplemente se está vengando de todos nosotros por habernos reído de él poniéndole sus dientes a famosos y ahora nos quiere matar lentamente? En caso de ser lo segundo y que sea un vengador, está claro cual sería; es un soltero de oro que no tiene corazón y está obsesionado con los coches. ¡Almeida es Iron Man! pero en lugar de llevar un pequeño reactor en el pecho, lo alimenta el negro carbón que es su corazón.

Y entonces llegó el momento que nos ha traído hasta aquí, las fiestas de Vicálvaro. La policía multa a un joven por llevar una pegatina de Almeida Carapolla, piden identificación a los asistentes al recinto que llevan las pegatinas y cuando acaban las fiestas policías de paisano se dedican a quitar pegatinas de Almeida Carapolla. Y no es casualidad que nuestro supervillano fuese a Vicálvaro a limpiar la pintada de “Todos los policías son unos cabrones”: en la campaña ya estaba buscando a los aliados que realmente necesitaba, la policía, para que le protegieran cuando los otros niños se metieran con él. Y es cuando ocurrió el milagro, #AlmeidaCarapolla se hizo trending topic en Twitter.

Las calles de Madrid se llenaron de pegatinas y pintadas de Almeida Carapolla y demostraron que el efecto Streisand es mayor al miedo y que los carapollavieja del PP no han entendido aún cómo funciona la libertad de expresión.

Y recordad, niños, no llaméis Carapolla al alcalde, propongo que seáis más originales y le llaméis Heterocephalus glaber que es el nombre científico de la rata topo desnuda y si os fijáis bien, tiene, al igual que Almeida toda la cara de ser un pedazo de p

Vota esta publicación

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media 4.7 / 5. Recuento de votos: 109

Utilizamos cookies para brindarle la mejor experiencia posible en nuestro sitio web. Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.
Aceptar
Privacy Policy