Sórdido y fresco

La liga fantástica de F1 veraniega: Alemania, Hugría y la choni-fiesta.

Alemania
CHONI: Tú no bebes mucho…
EL MIERDA: Pues, entonces, tráeme una copa.
(El MIERDA bebe la copa, invita a diez chonis a un hotel,
regatea el precio de la suite para bajarla de 5.000 libras a 3.800 – ???!!! – y
se deja fotografiar por The Sun, para regocijo de las masas).
El impresionante nivel de este diálogo nos hace pensar en
una película que tuviese un 9,5 en el imdb y un fandom capaz de entrar en una
sala de cine a disparar sobre los espectadores (o, lo que es peor aún, arrojar
sobre las pobres masas ejemplares de ‘La rebelión de Atlas’, de Ayn Rand).
O tal vez no.
Lo que está claro es que nadie en su sano juicio podría
pensar en un diálogo así. Y que sólo el Mierda y una choni terminal hubiesen
logrado articularlo. Y, por ello, e alguna manera, merecen nuestro aplauso, o
esputo, o respeto. Ahora mismo no sé cuál de esas opciones es la mejor. Pero sí
que la apoteosis estética del Mierda (escándalo de prensa rosa (2), con
complemento de estilo de 10 por chonismo disparatado) lo ponía en la pole
position de este GP de Alemania. 12 puntos no se remontan así como así.
Y así, en efecto fue: ese gusto por señoras tan deleznables
– en serio, casi todo lo que he visto en Magaluf las superaba – confirma al
Mierda como un sordidazo aficionado a revolcarse en la mugre. Y eso, mal que me
pese, creo que nos lo ha hecho a todos incómodamente cercano a la par que
entrañable. Aunque, claro, Lewis tuvo que terminar de ganarse su primera Star
of the race en la pista, porque sus rivales decidieron no ponérselo nada fácil.
Como debe ser.
En primer lugar, si de apoteosis estéticas estamos hablando,
un aplauso, por favor para Fernando Alonso. Las nuevas entrevistas en el
pódium, aparte de un hallazgo, permiten magnificar más todo lo que se dice – y
aproximar más las cosas a la ingesta de alcohol, lo cual siempre es un acierto.
En este caso concreto, POR FIN, pudimos disfrutar de esos extraños momentos en
los que la F1 es metafórica: algo más que un deporte. A nadie – y menos a un
troll profesional como Niki Lauda – se le escapaba el hecho simbólico del
«Merkel, zorra, podrás hundirnos en la mierda, pero aún nos queda este
pataleo». Por supuesto, la pregunta cayó: «Victoria en Alemania de un
piloto español con coche italiano…». La réplica de Alonso, intentando
quitar hierro político a la situación estuvo al mismo nivel que los momentos
estelares de Paco Fox cuando decía que no era un consumidor contumaz de porno.
(«No, si yo lo veía de joven, pero ahora apenas…» «¿Cuándo viste
la última película?» «Ayer»). Así, Alonso se marcó un «No
sé mucho de política» para añadir, a los pocos segundos un «se te
olvida que el diseñador del coche es griego». 10 merecidos puntazos (y dos
para Ferrari y su «Forza dei latini» de Domenicali).
La competencia principal del Mierda para su Star of the Race
vino de Sebastian Vettel. Frigodedo, ansioso por ganar el GP de su país,
demostró estar desquiciado desde los propios entrenamientos (sacando la mano –
1 – hasta a su compañero de equipo). Volvió a sacar mano – 1- en carrera y
hasta a protagonizar un par de salidas de pista (2). Pero el momento de gloria
vendría después: una vez Hamilton tuvo la «osadía» de desdoblarse –
algo absolutamente legal, pero que no deja de tener 3 puntos de coña taurina
para el Mierda – Vettel demostró lo que muchos sabíamos: que es un niñato que
aún no ha conocido lo que es estar a las maduras. Que si Ferrari no la hubiese
cagado en Abu Dhabi, ahora no le costaría a nadie juzgarlo como lo que
realmente es: no un bicampeón y grande entre los grandes, sino uno de esos
campeones circunstanciales que han tenido un pepinaco y a los que no hay que
hacerles más caso que a los darnáis. Sea como fuere, el adelantamiento de
Vettel a Button, totalmente por fuera de la pista – ¡y ni siquiera le había
ganado la posición a Jenson! – se merece 3 puntos por el cipotismo de
componella y no enmendalla a los que añadir 1 punto por la sanción de la FIA y
6 de estilo por gilipollez. Especialmente por esa explicación marca «el
perro se comió mis deberes» que le dio a Niki Lauda. 14 puntos para Sebastian.
¿Suficientes para vencer al Mierda?
Pues no. Hamilton, después de su desdoblamiento, ya llevaba
15. Pero no hay que olvidar su impericia a la hora de pillar los restos de
Massa que reventaron su neumático (2 puntos por el x2 del factor Mierda). Al final,
19 puntos a los que sumar 10 de Star of the Race para un Hamilton que nos
estaba decepcionando en esta liga fantástica, pero que ya ha vuelto por sus
fueros.
El cuarto en discordia en esta carrera sería, sin duda
alguna, un Felipe Massa que decidió inmolar su alerón contra Ricciardo: 8
puntos que logró recortarle a un deslucido y apagado Maldonado, que no hizo
nada en esta carrera, tal vez consciente de lo abusivo de su liderazgo en esta
liga fantástica.
Las restantes migajas fueron para Grosjean (1 punto por su
salida, con 2 de complemento de estilo), Button (1 punto por el plano de su
neumático y 2 por su sobria aunque eficaz reprimenda a Vettel en el pódium),
Vergne (1 punto por salida con otro por estilo), Rosberg (1 punto por la
sanción de la FIA al bloquear en entrenamientos) y Kovalainen (1 por salida de
pista).
Respecto a los equipos, Lotus se lleva 1 por la sanción a
Grosjean por el cambio de la caja, y McLaren 2 por el seudoabandono del Mierda
(una cosa cosmética preferible a terminar la carrera), Williams 4 por el pit de
mierda practicado a Bruno Senna y, por supuesto, el Team of the Race es para…
Red Bull. 
Hasta el final de la carrera, sólo llevaban 2
puntos acumulados (1 por la penalización a Webber por cambio de caja y otro por
el problema de KERS). Pero, conforme Vettel realizó su disparatado
adelantamiento sobre Button, todos pudimos contemplar como la histeria,
conspiranoia y debilidad mental de Helmut Marko se ha contagiado a todo el
equipo.
Todo piloto tiene, hasta cierto punto, el derecho a que el
exceso de adrenalina le lleve a hacer gilipolleces y nuble su entendimiento.
Sin embargo… en un equipo lleno de señores que saben hacer la «o» con
un canuto… ¿De verdad, en serio, nomejodas, que NADIE se dio cuenta de que Vettel
debía devolver la posición? ¿Durante TRES vueltas? ¿Y con el precedente de que
Vettel ganó su título mereced a una sanción corrupta que le calzaron a Alonso
en Silverstone 2010? Pequeño flashback: Alonso le gana la posición a Kubica –
por el INTERIOR y por DELANTE, cosa que Vettel no había logrado – y el polaco
se abalanza sobre el Ferrari, sacándolo de pista. Alonso completa la maniobra
y, durante dos vueltas, Ferrari abrasa telefónicamente a Charlie Whiting para
saber si debe o no devolver la posición. Cuando, por fin, Whiting se decide, es
muy tarde: Kubica ha abandonado y Alonso tiene que hacer un drive through ¡en
pleno safety car! Ergo… ¿Qué carallo esperaban Red Bull? 10 puntos por el
espectáculo bochornoso y por los posteriores espumarajos que Marko se dedicó a
echar. Verle tan cabreado es más divertido que ver a Jeremy Clarkson quejarse
de los resaltos en la vía. Feck, cada vez que conduzco y tengo que aminorar a
20 por hora para pasarlos, me digo «Me jode, pero me hace feliz que el
gilipollas ese de Top Gear tenga que joderse más que yo. ¡Larga vida a la
DGT!».
Y con estos 22 puntos para Red Bull pasamos a un GP con
menos historia, pero tampoco ninguno esperábamos grandes cosas de Hungría sin
lluvia…
Hungaroring,
La gran incógnita de este 2012, para mí, es el equipo Lotus
(discretitos esta carrera: 2 puntos por el pit de mirdecilla a Grosjean). Dado
que tiene dos pilotos prácticamente «debutantes» es muy difícil
aventurar su auténtica calidad. Pero me da igual, cual aventurero que se mete
en una sala del darnai sin saber si le pueden matar – y, lo que es peor, sin
saber que dura casi 3 horas – yo doy mi hipótesis:
Los pilotos de Lotus son una puta mierda. Hala.
En 1990, el decadente equipo Williams comenzaba a dar signos
de una mejoría que les haría ser casi campeones en el 91 y arrollar el 92 y el
93. De hecho ganaron dos carreras, pero a nadie se le ocurrió pensar que esas
victorias tenían que ver con sus pilotazos: Thierry Boutsen y Riccardo Patrese.
Más que nada, porque todo el mundo sabía lo que había y esos dos no engañaban a
nadie: hacía falta un piloto «de verdad», así que ficharon a Mansell.
En Lotus, sin embargo, sí que pueden engañar. Sin embargo,
soy de la opinión de que, con ese coche, Alguersuari lideraría el mundial:
Raicoñen nunca fue para tanto y los años en barbecho lo han dejado atontado, y
Grosjean… pues, cuando, en su día, lo vi intentando pasar por curva en Valencia
2009 no me morí de risa porque mi despolle lo tenía monopolizado Badoer. Y así
se regalan las victorias al Mierda (o, mejor aún, si hubiese logrado colisionar
con su compañero de equipo: la sosez que aconteció sólo aporta dos puntos al
ice-cream man).
En el resto de la sosez de los pilotos, aplaudimos el afán
de Maldonado por no manchar su estadística «una carrera, una sanción»
y le damos 3 puntos (2 por el toque con Di Resta y 1 por el drive through). 2
para Karthikeyan y su eliminación, 2 para Pérez por sus salidas, 1 para Vettel y
Vergne por una excursión fuera de pista y 1 para Glock por su trompo.
(Actualizado) Sin embargo, la Star of the Race sí que no pecó de sosería. El provocar un reinicio de la salida ¡por haberse equivocado de lugar! tiene 3 puntos de espectáculo cómico-taurino, con 5 puntos de estilo por originalidad (ahora mismo, no recuerdo una similar). Pero, luego, todo mejoró: en una demostración de por qué le llaman «el señor mayor», Schumi hizo «lo que se ha hecho siempre: apagar el motor, sólo para encontrarse con que Charlie Whitng hacía da una nueva vuelta de formación y él tenía que sufrir la ignominia de arrancar desde el pitlane. Otros 3 puntos que, además, volvían a tener 5 de estilo «añadir insulto al dolor» por ¡pasarse de velocidad en el carril de boxes y recibir un drive through! (1). No había ninguna necesidad de correr en boxes en aquel momento, pero cuando a uno se le calienta la cabeza… Al final, el ÉPICO botín del Kaiser se queda en 27 puntazos. Y, por ello, seguiremos deseándole una MUY tardía retirada.
Respecto a los equipos, se participó del soserío general: ya
hablamos de los 2 de Lotus, Mercedes se llevó 5 por el enésimo abandono de
Schumi y, la abusiva Star of the Race es, una vez más, para…
McLaren.
En esta ocasión, ni siquiera necesitaron el x2 del sabotaje
al Mierda para ganar. Bastó con que empleasen todo su talento con Button. Sobre
todo, en la estrategia de mierda. Le hacen parar tempraneramente y le realizan
el MEJOR pitstop de toda la carrera (sólo 19,0 segundos en total) para… ¡Que
salga detrás de Bruno Senna! Lo que es lo mismo que decir «hagamos lo que
hagamos, saldrá con tráfico». Genial. Para redondearlo, en el siguiente
pit, demostraron que ese efecto también podía lograrse con Alonso haciendo un
pit de mierda (4). Todo un regalo a la Scudería en su modo «limitación de
daños». 19 puntos para una intratable McLaren, que afronta el descanso
veraniego de líder destacado.
Y, con esto, a esperar hasta septiembre. Y una cosa les digo
para aplacar su espíritu: no teman por un posible título mundial del Mierda.
Ese chico apagará su cerebro antes de que eso suceda, y esta vez no se lo está
jugando contra Massa.
Ni contra sus chonis.

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