Sórdido y fresco

¡Atchón burike!

Recientemente, se ha popularizado la expresión “What the fuck” o su versión más iletrada WTF. En ente vlog, sin embargo, la expresión que preferimos utilizar es “¡Atchón Burike!”, creada por el cósmico Osamu Tezuka – ese post que llevamos tanto tiempo pendiente..- y cuyo significado está explicado aquí.

¿Por qué es esta expresión superior al “What the fuck”? Hombre, pues compárenme ustedes a cualquier anglosajón con una niña-robot que clama tener “dieciocho añoz… ¡zoy tu mujed! Todavía zoy virgen… ¡quiedo delacionez!” y creo que todo queda bien claro.

Así pues, humildemente hacemos hoy nuestra aportación al género del Atchón Burike fotográfico. No llegamos – ni pretendemos llegar – a las cotas de gloria de sitios como el Failblog, pero alguna salida teníamos que darle a las gilipolleces que han ido llenando, durante los últimos meses, las tarjetas de memoria de nuestros móviles. En ocasiones, hay series de fotos que dan pie a posts (como Hierro y Albero). En otros casos, se quedan perdidas en el disco duro. Hoy recuperamos varias. Aquí las tienen:

La papelería que les obligará a peregrinar a la calle Ríos Rosas:


Fast food francés con criterio:


La primera calle que vimos nada más llegar en tren a Bruselas. Así, sí.


Sabía que ZP, en su corrección política, no suele compartir los valores de las pelis de Antonio Garisa. Un champú anticaspa era la opción lógica:


Puede que, en algún idioma, «Jierda» signifique «Estos zapatos son la apoteosis del cool». Espero.


«Un buen trabajo». Usted lo ha dicho. Vuelve el agromán.


En la acera de al lado sí que se puede extorsionar.


Asturias: una tierra superior hasta en las campañas cívicas. (Podríamos hacer un «Miren Impertérritos Esta Ridícula Demostración Atchonburikosa»)


Me parece bien que tu seguro se llame «Estrella». Pero los de márketing podrían haberse currado otro nombre.


Para qué andarnos con rodeos. Los compramos y, en efecto, lo eran.


No hay que pagar un huevo por pornazos de importación con lechefilia. En Gante, pueden ver a este señor barbado haciendo el cerdo en plena vía pública.


Un power point viral denunciaba el robo del niño Jesús. Al día siguiente, lo encontré abandonado en el cubo de la basura. Dos horas después, al salir del bar, un alma caritativa se había hecho cargo de él.

Esto fue un post en la prehistoria del blog. No me resisto a volver a ponello:


¿El cartero tunero?


Si alguien es/conoce a alguien de este pueblo, que me aclare si están o no histéricos con campañas de reciclaje para lavar su pésima imagen.


Aplauso para el genio que, en pleno centro de Madrid, vendía packs de velitas con nombres tan castizos como «Joan», «Laia», «Joel» o «Jordi». ¡Le invito a unas bravas y a un bocata de calamares por cachondo!

Fue verlo, entrar, y comprar una pisicola. Uba se lo merece.


Cuando el señor Acevedo le encarga un cartel para su tienda al friki del sobrino… pues pasan estas cosas.

Apasionante juego: un niño setentero se aliena como en las pelis de Carlos Saura (al loro las patillazas) con un juguete que consiste en… ¡ver cómo un transbordador va de un lado a otro! Acción y adrenalina a raudales en el juego que hizo que Theo Angelopoulos tirase a la basura su barco pirata de Playmobil.


Una agencia de viajes promociona la cultura andina con esta sugerente flauta. Desde luego, dan ganas de llevársela a la boca.


Alcantarillas marca «Shag» (así, con comillas). Uséase, alcantarillas marca «follar». Soberbio.


Un bar que puede que llegue a cerrar – si no lo ha hecho ya – sin que nos hayamos aventurado en un crossover tan alucinante como el que propone.


…Y con esto me declaro oficialmente en vacaciones estivales durante un par de semanillas. As usual, habrá que tener la misma paciencia con los resultados del GP de Hungría que con el propio GP de Hungría. Felices vacances a todos.

Vota esta publicación

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media / 5. Recuento de votos:

Los comentarios están cerrados.

Utilizamos cookies para brindarle la mejor experiencia posible en nuestro sitio web. Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.
Aceptar