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Los 100 discos con valores: Post épico en cuatro partes

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Pitágoras y Aristóteles decían que había que abominar de toda aquella persona que dijese que no le gustaba la música. Pero, con ánimo de ofender a esos sabios griegos, creo que esa idea la expuso mejor Paco Fox en su inmortal frase…

«Si te gusta el reaggetón, eres una mala persona».

Ahora Paco se estaré preguntando en qué paseo por qué barrio y con cuántos panachés encima largó ese exabrupto. Pero el caso es que lo hizo, y de ahí surgió una verdad incómoda: existe la música con valores. Y esos VALORES (así, todo con mayúcsculas) son los que te hacen ser mejor persona. Pero como cada uno tiene su concepto sobre qué es una buena persona, aquí nos ceñiremos a ser un buen sórdido.

Sí, amigos, en estos cuatro megaposts épicos que se avecinan nos centraremos en esos 100 discos que te hacen crecer como sórdido por la vida. En esos ritmos de Casio, cock rock, technorumba… etc. que hacen que valga la pena despertarse cada día y arreglarse el bigotón, vaciar tres botes de laca o aplicar el mejor just for men en ese cabello que comienza a encanecer (o en el caso de Paco Fox, que Moncho Borrajo himself te saque al escenario para meterte mano mientras te llama «Mi pequeño Petit Suisse con canas«).

No esperen, por supuesto, encontrarse la clásica lista de «los 100 mejores» de la Rolling Stone, NME o Rock Delux. Antes bien, esas listas nos repugnan, porque todos aquellos que las respetan suelen ser el paradigma de la mala persona o peor sórdido. Por ejemplo, díganle a uno de esos diletantes «¿Por qué es superior Marvin Gaye a Journey?» o mejor aún «¿Por qué es mejor el White Album de los Beatles que el ‘Un Hombre Solo’ de Julio Iglesias?» y es más que probable que su respuetsa – rictus de asco incluído – comience por el siempre deleznable «Buf» o, en su defecto, «Uf». No, señores, no esperen encontrarse peñazos como Van Morrison o Morrissey en esta lista: si realmente son buenos o no NO nos interesa. Sólo nos aporta la sordidez, pero ya nos conocen lo suficiente como para saber que nuestro concepto de la sordidez no es recopilar todos los cds del Spanish Bizarro, sino ir mucho más allá y abarcar todos los espectros de la vida.

Onvres y munheres, os ofrecemos la primera entregha de esta lista de «los 100». No están todos los que son pero sí podemos garantizar que todo lo que hay os hará vivir una existencia más plena como sórdidos de pro. Seguro que adivinaréis muchos (sin ir más lejos, el pódium) y habrá otros que sorprenderán (sin ir todavía más lejos, porque el mundo de la curtura también dice que son buenos, pero por motivos equivocados). Feck, incluso alguno dirá «¿Qué hace esta mierda aquí?» pero para eso están los comentarios de los mejores lectores del mundo y algunos de los mejores de Portugal: para que aportéis todas esas sordideces que falten y que nos hagan ser mejores personas (y asumimos que diréis MUCHOS de los discos de los puestos 1 al 75).
Por: V.Cisitud

Mención especial:
Hay un señor que sospechamos que ha de tener valores. Alguien sobre el que muchos habéis comentado en alguna que otra ocasión. Frank Zappa, sórdido y bigotónico compositor. Pero, por vicisitudes de la vida, ninguno de nosotros tres es fan. Sin un discurso sobre este hombre, no había manera de que entrara en el top.

100.- Robbie Williams: Swing When You’re Winning
El primer disco de la lista y ya estamos con una entrada ante la que cualquier lector sólo puede exclamar: ¡Atchon Burike!. No es alguien cuya presencia se espere en este blog. Pero aquí hay valores, que es de lo que se trata. El que el Williams, el único cantante de los últimos años que me da rollo potórrico, haya abandonado recientemente la música en favor de la ufología no tiene nada que ver. Lo que admiro es los santos cojones de, tras romper con un disco como el ‘Sing When You’re Winning’, se saliera por la tangente e hiciera los que siempre recomendamos en este blog: concretamente lo que dio la gana. Lo cual se tradujo en un disco en plan Frank Sinatra en el que aprovechó para codearse con Nicole Kidman. Además, el título es un chiste forsálico que sólo hace añadir valores a esta ovra. Que no está nada mal.
Por: P.Fox

99.- Adriano Pappalardo: No me dejes más (single)
Si Camela dicen que «Nuestro artista preferido es Sergio Dalma», eso significa que la escuela italiana del cantar estreñido merece nuestra máxima veneración. Añádasele a eso el vestirse como superhéroe de polígono a medio camino entre la versión «Isola dei famosi» de Maciste el Coloso y el Manuel Fraga de la época clásica de Alianza Popular y el resultado sólo puede ser el artit-ta que, en el corazón de Camela, desplazaría a Sergio Dalma forever. Y en el nuestro: la única diferencia es que nosotros lo conocemos y Camela no. Pero todo se andará.
Por: V.Cisitud

98.- Barclays James Harvest: Gone to Earth
Una gran denominación (elegida al azar, como su propio nombre indica) para una formación en cuyas filas militó un sórdido que hará acto de presencia en la parte superior de la lista. Sin embargo, lo importante de este grupo es su condición de clon de combate. Durante toda su carrera fueron acusados de no ser más que un plagio cutre de los Moody Blues (a ‘poor man’s Moody Blues’). Hartos de tanta idiotez por parte de la prensa gsánzica, los amigos decidieron, en su noveno disco, cachondearse de todo, abrazar su condición de clones y publicar un pastiche de ‘Nights in White Satin’ titulado, precisamente, ‘Poor Man’s Moody Blues’. Pero lo mejor de todo es que este disco se convirtió en su mayor éxito, y dicho homenaje en una de las canciones más apreciadas por los fans de la banda. Moraleja: tómatelo todo a broma y las cosas saldrán bien. Porque aquí apreciamos como un valor esencial que la gente se ría de sí misma. Por ejemplo, yo mismo publicando esta foto:

Por: P.Fox

97.- Garth Brooks: Garth Brooks in… the life of Chris Gaines
La muestra viviente de toda la sordidez musical del country pop. El tipo con tres discos entre los más vendidos de los 90. El hombre con los sobreros blancos de vaquero. Que un buen día pensó en meterse a actor. La película sería la biografía de un cantante ficticio. Para preparar el proyecto, sacó un disco… sin decir quién era de verdad. Apareció con pelos de alternachungo y, regardez la gilipollez, fue un éxito, con un single en el top 4. Claro que cuando la gente se enteró, el CD dejó de venderse. Una historia de vicisitud que demuestra que la gente sigue comprando la idea y no la música.

Por: P.Fox

96.-Junco: Hola, mi amor
Maestro absoluto del hard Casio, jrande del bigotón, vendedor en proto-topmanta de su propia obra (cuando las discográficas no entendían que NO era un rumbero más, sino un onvre romántico y apasionado de espíritu italiano). El verdadero «duende» y «sentimiento» gitano jamás podrá estar en lo que es del gusto de los culturetas, sino en ovras que la gente suba a bittorrent con la siguiente descripción: «recopilacion de 10 cds de la discografia de este gran cantaor flamenco y rumbero con unas baladas para enamorarte muy bueno para recordar tiempos muy bonitos». Mirando a los grandes de la canción italiana como Cocciante con un ojo y a su Casio con el otro, Junco mostró el camino de la gran música flamenca hasta lograr el merecido título del «Barry White español» o «instinto primario entre sábanas de seda». No era para menos.

Por: V.Cisitud

95.- Steve Hackett: To Watch The Storms
No hay nada que más me guste que los buenos músicos haciendo el chorra. Para la parroquia no progresiva y salud mental estable, hay que aclarar que Hackett era el guitarrista de Genesis, ese grupo que todos recuerdan por el seriote de Peter Gabriel y nosotros amamos por el sórdido de Phil Collins. Pues bien. El bueno de Steve sigue haciendo discos que tienen una buena acogida en el mundo del sinfónico. Esto es, que casi nadie los escucha. En el 2003 sacó este CD que combina sentidos pasajes de guitarra acústica y sonidos cercanos a King Crimson con el remake de (atención) una rareza de Thomas Dolby compuesta para una película de Ken Russell que fue cantada en su momento por el orondo Timothy Spall. Une esto a un tema llamado ‘Marijuana: Assassin of Youth’, basado en una película de explotación de los años 30 y que incluye una versión de la sintonía de la serie de televisión de Batman y tendrás un pedazo de whatthefuck de esos que más me gustan. Porque esa falta de coherencia es lo que más me emociona en un grande de la música.

Por: P.Fox

94.- Los del Rio: Macarena (single)
Todos sabéis que en este blog se nos llena siempre la boca de ESPPPAÑA. Pero no por el tipo de cuestiones que suelen alterar la sangre de otra clase de gente, sino por las que realmente son importantes o, lo que es lo mismo, sórdidas. Y pocas cosas hay más jrandes que el hecho de que la canción elegida por VH1 como el peor hit single de la historia sea de dos pescaderos de Dos Hermanas. Cohonudo, isho.
Por: P.Fox

93.- Matching Mole: Matching Mole
Whimsical. Ese sentido del humor infantil y vicisitúdico que se puso de moda entre los músicos ingleses en los 70. Por esos derroteros se descolgaron Robert Wyatt y David Sinclaire con este grupo, cuyo nombre es un juego de palabras forsálico con la traducción al francés de su anterior formación: ‘Soft Machine’. ‘Machine Molle’. ‘Matching Mole’. Hilarante. En la portada colocaron dos preciosos topitos que me recuerdan a aquel que no sabía quién se le había cagado encima. Y para la música, mezclaron sus típicas piezas jazz rock aburridísimas con títulos como ‘Instant Pussy’, ‘Instant Kitty’ e ‘Immediate Curtain’ (¡hilaridad otra vez!) y dos vicisitúdicas canciones de amor: una vergonzoso-autoreferencial (‘Oh, Caroline’) y la perla del disco, ‘Signed Curtain’:

This is the first verse
This is the first verse
This is the first verse
This is the first verse, the first verse…
And this is the chorus
Or perhaps it’s a bridge
Or just another part of the song that I’m singing

Escuchad el resto de la canción aquí si habéis perdido la tirada de cordura:

¿Iba en serio? ¡Y qué más da! El resultado es de risa y vergüenza ajena. Que es lo que importa.
Por: P.Fox

92.- José Ángel: Madre, soy Cristiano homosexual
Sí, desde el primer momento teníamos claro que esta lista NO iba a ser una antología de portadas chungas como hay mil en la red, pero… ¡feck! ¡Teníamos a este señor con el turbador reloj Casio de su primera comunión en el fondo del blog! ¡Ni siquiera nosotros seríamos TAN incoherentes de no ponerlo! Pero, por encima de cualquier chunguez, la canción de José Ángel es una oda a la tolerancia que debería conmovernos hondamente a todos. Porque, vamos, me dice mi hijo que es cristiano… ¡¡¡y le cae una hostia…!!!

Por: V. Cisitud

91.- Enrique y Ana: Multiplica con Enrique y Ana
Olvídense de la patética situación actual de Enrique del Pozo. La historia DEBE recordarle por haber realizado un disco que, pese a su afán didáctico (o precisamente por él) fue más radical que una película de Greenaway: una cumbre del What the fuck musical que rara vez se superará. Sobre todo, la tabla del uno: como cualquiera – salvo un mongólico terminal – se la sabía, no podía evitar, aún con cinco años, ponerse a analizar el épicas rimas allí recitadas («Una por una una, como la aceituna») al compás del más tedioso de todos los ritmos del Casio. La tabla del 7, más animada, lograba disimular más sus sordideces debido a su mayor dificultad, aunque se perdía el efecto didáctico: quien diga que sabe que 7×9 es 63 gracias a Enrique y Ana miente como un bellaco. Eso sí, el «4×8, 32 soy supergenio precoz» es un triunfo. Casi al nivel del «Amigo Félix» que había en la cara B, al que sólo le faltaban extractos sobre el abejaruco de la serranía de Cazorla para ser incluída en las peores antologías de rock sinfónico italiano.
Por: V.Cisitud


90.- Marillion: Marbles
Pese a que no me desagrade su punk verbenero, todos sabemos que el principal valor de grupos como Franz Ferdinand es que las revistas de tendencias analicen cuánto dinero se han fundido en su estudiado vestuario. Que, en ese contexto, un grupo de sórdidos progresivos como Marillion (que han hecho de algo tan chungo como el anorak su bandera) les pidan a sus fans que se compren todos su single el mismo día para ver si entran en el top 10 y que, no solo lo logren, sino que produzcan, en el proceso, un titular como «Franz Ferdinand beaten by… Marillion???!!!» es un triunfo del freak power ante el gafapastismo de magnitudes históricas. Que luego repitieran la jugada exitosamente con el segundo single del mismo álbum y que, de paso, «Marbles» sea el mejor disco en sus cerca de 30 años de carrera es sólo la guinda del pastel: entre todos, podemos.
Por: V.Cisitud

89.- Yes: Tales From Topographic Oceans
El disco que prácticamente se cargó el rock progresivo. Bueno, al menos el matrimonio del sinfónico con los críticos musicales, que ya sabemos que cuando surge una moda no sólo les entra el furor uterino por la novedad, sino que además sienten la necesidad de masacrar todo lo anterior. ¿Tenían razón en este caso? Según Rick Wakeman, sí. Pues estamos ante una obra que le produjo tal aburrimiento que en un concierto se dedicó a zamparse un plato de comida india mientras los demás tocaban. Un disco monumental, épico, coñazo, trascendental, ridículo, grandioso, vicisitúdico… Algo que TENÍA que ser así teniendo en cuenta que se trata de un LP doble basado… ¡en una nota a pie de página de un libro sobre un gurú indio! ¡Para que luego digan algunos que unas pocas frases no dan para más de 90 minutos de música! Yo entre ellos. Pero tengo que amar un disco que apunta tan alto y que tantos odian. No se puede despreciar una ovra así. O, bien mirado, sí. Sobre todo si quieres follar alguna vez en toda tu vida.

Por: P.Fox

88.- Gong: Camembert Electrice
Un disco que NO he escuchado. Pero éstos son los títulos de las canciones:
1. Radio Gnome
2. You Can’t Kill Me
3. I’ve Bin Stone Before
4. Mister Long Shanks: O Mother I Am Your Fantasy
5. Dynamite: I Am Your Animal
6. Wet Cheese Delirium
7. Squeezing Sponges Over Policemen’s Heads
8. Fohat Digs Holes in Space
9. Tried So Hard
10. Tropical Fish: Selene
11. Gnome The Second

¿Cómo resistirse a incluirlo en esta lista? Es más, dudo que las canciones estén a la altura de mis expectativas. Especialmente la séptima. Todas las canciones deberían llamarse como la séptima.
Por: P.Fox

87.- Kraftwerk: Autobahn
Ya en el post del idioma mundial dijimos que, si vas abrir la boca y no es a mayor gloria de Berth Milton y Private, una de las cosas más bellas que puedes decir es «Autobahn». Podría hacer copypaste de esa palabra y repetirla mil veces para llenar este post, pero prefiero recomendarles 23 minutos gloriosos de un enajenado «The fun fun fun of the autobahn» que no dejan de ser una orgásmica oda al dillingerismo y a las obras públicas alemanas. Que nadie se oiga la versión single de 5 minutos: eso no es una autopista, sino pillar la M30 para ir al Media Markt.

Por: V.Cisitud

86.- Yoko Ono (y un gilipollas con gafas que pasaba por allí): The Wedding Album
El bueno de los Beatles – como, con el paso del tiempo se encargó de demostrar Linda con sus intentos de acompañamiento al Casio) era Paul McCartney. El de las gafas era un cateto que jugaba a ser cultureta estropeando buenas melodías en el proceso. Por eso, aquí preferimos a Yoko Ono: ella sí que era realmente una cultureta en el sentido más histérico del término. Redondear el disco blanco con una bosta como «Revolution 9» está al alcance de cualquier adolescente que decida fumar en pipa nada más irse a la univesidad. Decidir, sin embargo, que «el lenguaje está demasiado intelectualizado» y que la única forma correcta de expresarse es con gritos requiere ya o muchas noches en blanco pensando en la dirección incorrecta o haberles chorizado todo el LSD a John, George, Paul y Ringo. En cualquier caso, el resultado, ese «The Wedding Album», es lo que justifica la existencia de Lennon: haber dado una plataforma a la cultureta definitiva. (Más sordidez de los Beatles en solitario en ente post)
Por: V.Cisitud.

85.- Tom Jones: Matador
Tom Jones es una figura sórdida esencial. Un jrande capaz de hacer que hasta una canción de Prince sea mítica. De aparecer en la portada de un CD con una camiseta de redecilla y, aun así, proyectar una imagen de ONVRE. ¿Qué disco podríamos resaltar de él? Como todos son inmensos, vamos a ponernos didácticos y recomendar uno muy poco conocido y muy, muy sórdido. Un musical basado en la vida de El Cordobés, que le dio su primer single de éxito en 15 años. ¡Tom Jones y castañuelas! ¡Un sueño hecho realidad! O no…
Por: P. Fox

84.- USA for Africa: We Are The World
Vivo convencido de que los mayores defensores del capitalismo agresivo ultraliberal son gente como Manu Chao y compañía. Su deplorable actitud musical y estética ha logrado que la gente de bien juzgue preferible explotar a un país africano antes que cantar gilipolleces como «me gustas colombiana me gustas tú» acompañados de un coro de flautas y ladridos. Por eso, hoy más que nunca, hay que recordar que apoyar a África era sinónimo de horterismo, AORterismo (cantaba Steve Perry de Journey) y, sobre todo, de laca y lycra. Porque una cosa es querer el bien para el mundo, pero nunca hay que perder el ESTILO. Ni los valores.
Por: V.Cisitud

83.- Dio and Friends: Hear’n Aid
Lo mismo que el jran Michael, pero con un plus de frikismo, laca (sí, todavía más), dragones, mazmorras, creerse más heterosexual por llevar una americana rosa con topos negros y, sobre todo, METAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL!!!!!! (por no hablar de 10 solos de guitarra consecutivos). Lo dicho: Manu Chao invita a prender fuego al indigente mientras que Ronnie James Dio nos haría recoger gatitos de los árboles. ¿Hay que explicar por qué?
Por: V.Cisitud

82.- Communards: Red
En el contexto actual donde el colectivo gay ha sido convenientemente reconvertido a «conjunto de imbéciles consumistas a los que es más fácil colarles cualquier cosa – y obligarles a gastarse un pastizal en esa cosa – que a la media» es más reivindicable que nunca la obra de Communards: el pedorrismo de Jimmy Sommerville, con sus versiones de Thelma Houston bajo el brazo, se dio la mano con la estética Francobattiática del politizado Richard Coles y ambos encontraron un interés común: la lucha social protocomunista de un grupo francés. Y se obró el milagro: los videoclips del disco demostraban que se podían ondear banderas rojas a ritmo de Gloria Gaynor, o que el mismo ritmo de Casio valía tanto para decir «There’s more to love than boy meets girl» como para cagarse en Margaret Thatcher. Que viene a ser lo mismo. Piensa mientras bailas.
Por: V. Cisitud

81.- Jean Michel Jarre: Houston-Lyon
Algunos dirían con gran seriedad:
¡Un stradivarius!
Yo sólo puedo exclamar: ¡Arpa-láser tocada con guantes para no carbonizarse las manos!
Sin duda, el instrumento más VELLO creado por mente humana, por encima incluso del casio con teclas iluminadas ¿Cómo no amar esta maravilla de la sordidez escénica?
Por: P.Fox

80.- Magma: Mekanïk Destruktïw Kommandöh
(¿Cómo explicar Magma en un solo párrafo? Yo no me siento capaz. A ver si imbuyéndome del espíritu de G.Sanz…):

El tercer (y al mismo tiempo primer) movimiento de la trilogía Theusz Hamtaahk plantea una estrategia que demuele las fortalezas del jazz rock y abre la barbacana a cánticos marcial-espirituales por parte de un Christian Vander reencarnado esta vez en el kobaiano Zebëhn Straïn dë Geustaah. Y, henchido con la severidad de un John Coltrane llamado a filas, consuma su visión de ciencia ficción del futuro terrestre. Coros espaciales, free form calypso y funk extraterrestre para una guerra sónica de otro mundo e idioma que antecede a su propio pasado.
Por: G. ‘Paco Fox’ Sanz

(No. Él tampoco ha podido).

79.- Roxy Music: Manifesto
Sólo unos pocos seres humanos en esta Tierra han logrado llegar a las cimas de la grandeza potórrica de Bryan Ferry. Su imperceptible reconversión de gañanazo a icono del estilo es sólo una de las múltiples facetas de este artista total que ha pasado tanto por el glam rock, como por el bigotón (‘Let’s stick together’) como por versiones de clásicos a lo Julio Iglesias, como por cumbres de la música de ascensor (‘Avalon’), como por videoclips decididamente pederastas (‘Slave to Love’), como por hacer el disco favorito de Paul Verhoeven (en la foto tienen el autógrafo que Paul le dio al técnico de efectos especiales de «Los señores del acero (Flesh+Blood)»), como… Por eso, ante la terrible disyuntiva de elegir entre una miríada de obras maestras, optamos por la que hizo la gran Deborah Harry de Blondie: «Mi disco favorito de Roxy Music es ‘Manifesto’. ¡Porque se llama ‘Manifesto’ y no dice nada!»
Por: V.Cisitud

78.- Traci Lords: 1000 Fires 
Muchos famosos sacan discos. En España tuvimos esas grandes muestras de diarrea sónica y risa asegurada que lanzaron Joaquín Prat, Jesulín de Ubrique o incluso Javier Cárdenas. Por no hablar de inmensos ejemplos de música-colonoscopia internacional como David Hasselhoff. Pero mi favorito es éste. Una cosa de techno que sobresale dentro del género ‘sordidez musical de personalidades’ por dos motivos. El primero es que la señora se lo tomó en serio: contó con unos productores de renombre, engendró un single de mediano éxito y hasta incluyó una canción sobre los abusos a los que la sometía su padre. El segundo (y más importante) es que ella tiene las tetas más grandes. Y que es Traci. Hay que ser fan de enta muhé.
Por: P.Fox

77.- McNamara: Rockstation
McNamara… ¿Hay que drogarse para ser moderno?». A ello, Fabio respondió «Para ser moderno sólo hace falta ser imbécil. Para drogarse hay que ser gilipollas. Esto es el tanto tienes, tanto vales, y tanto más te has metido tanto más has valido si lo has sobrevivido». Muestra inequívoca de que McNamara no podía hilar tan fino como Communards, pero sí reivindicar el pintarse las nails dando su mail de macna punto mara arroba Mari punto puri punto maricón punto com tacón. Y todo acompañado por un vano intento de «modernizarse»… ¡citando a Farrah Fawcett! Apasionante se mire por donde se mire.
Por: V.Cisitud

 76.- Queen + Paul Rodgers: The Cosmos Rocks 
«Woa yeah baby baby baby…» ¿Queen se reune con el padre del cock rock y todavía hay quien ose poner peros? Tres consejos os doy, hijos míos: 1) NUNCA hagáis caso de quien dice «Su mejor momento ya paso y no hay que prestarles más atención». Los que dicen eso NUNCA prestaron atención a ninguno de esos grupos en «su mejor momento». 2) NUNCA digáis que nadie «tiene que dejarlo». Eso sólo lo hacen quienes quieren despedir a trabajadores con antigüedad y sustituirlos por becarios a los que pagar una mierda. ¿Desde cuándo sois ultraliberales cuando se trata del rock? ¡Todos seréis viejos! 3) NUNCA digáis que Paul Rodgers es peor que Freddie por ser «uneccentric, unindian and ungay«. ¡Si es igual que Parada! Dicho esto, afirmo que «The Cosmos Rocks» es al blues rock lo que el «Hot Space» es al disco-funky: una cumbre sórdida. Donde «Hot Space» entronizó el bigotón en la portada,»The Cosmos Rocks» hace lo propio con Pablo Sebastian» en los teclados; si el disco de 1981 tenía cosas como «Body Language», este tiene momentos como «No podía dormir por la noche, tenía un dolor en mi…» ante los que sólo se puede gritar «¡No lo digas, Paul, hay niños!». Por no añadir que es el disco donde más se dice «Baby baby» de su año. En definitiva, se confirma que CUALQUIER disco es superior añadiendo un «+Paul Rodgers» en la portada. Hagan la prueba: ¿»Take That +Paul Rodgers», «The Spice Girls +Paul Rodgers», «Radiohead +Paul Rodgers», «El Consorcio +Paul Rodgers», «David Bisbal +Paul Rodgers»…? ¡Que alguien me diga si no se fundiría su sueldo en esas obras! (Y, quien no lo haga, es un tetrahijoeputa)Por: V.Cisitud

¡Continúen con la segunda parte aquí

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