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10 secuelas anunciadas en la propia película que nunca se rodaron

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Vamos con otro post de concepto rebuscado. Porque no hay nada más contraproducente en el mundo del bloguerío que redactar una larga introducción que explique las reglas de una lista. ¡Con lo fácil que sería hacer algo como ‘Las 10 tetas más reconocibles del cine’!

Esta vez se trata de películas que anunciaban una continuación que nunca se materializó. No me refiero a que los productores hablaran con la prensa sobre su intención de hacer una franquicia o una posible segunda parte. TODAS las películas de género se ruedan con la miras puestas en hacer secuelas. Así que no se trata de cosas como ‘Nadie había pensado hacer una continuación de E.T., pero ya que estamos…’. Tampoco de nuevas partes de series ya establecidas como el ‘Superman V’ de la Cannon o el ‘Batman Triumphant’ que empezó a anunciarse alrededor del estreno de ‘Batman y Robin’ (¡Jeff Goldblum como El Espantapájaros a las órdenes de Schumacher!): obviamente siempre hay planes de una nueva entrega en una franquicia

No.

De lo que va esto es de películas que, a priori, despertaban tanta confianza en los productores que no dudaron en anunciar la secuela, bien en las últimas escenas de la película, bien incluso al final de los créditos con título y todo.
Y es que me parece que hay un hermoso componente de vicisitud cinematográfica en ese mágico momento en el que un productor realiza un truño y piensa: ‘Esto es la hostia. Vamos a hacer secuelas como churros y vamos a ir anunciando ya la primera en los mismos créditos’.

Tampoco hablaré de adaptaciones de series de libros como ‘Campo de batalla la tierra’, ‘Lemony Snickett’, ‘Eraaaaarrrgon’ o cualquier superhéroe con mala suerte a la hora de encontrar el director correcto (Daredevil) o el estilista adecuado (The Phantom). Ni siquiera de ‘El Señor de los Anillos’ de Bakshi. En todos los casos se supone que el objetivo era hacer secuelas. Pero más o menos intentaron que la película pareciera que podía sostenerse por sí misma. Cosa que resultó fatal para ‘La Brújula Dorada’ o la adaptación animada de Tolkien (en aquella época sin internet, NADIE sabía que sólo era medio libro), con chavales desorientados a la salida del cine, incapaces de comprender qué puñeta había pasado.

Una vez dejado claro el objetivo, vamos a ello:

Menciones especiales: Secuelas implícitas en la escena final

Sí que voy a hacer una salvedad que merece la pena reseñar. Como he dicho antes, siempre que se hace una peli de género, alguien habrá detrás intentando que se convierta en franquicia. Pero a veces lo hace dejando las intenciones en la escena final de una manera tan dolorosamente obvia que la película sólo puede causar vicisitud una vez vista tras el fracaso en salas. La primera vez que recuerdo sentirme avergonzado de lo zafiamente que hacían esto fue en ‘Starfighter’, en la que el muy poco carismático antagonista escapaba de manera sólo un poco más cutre que su peinado:

A partir de entonces, recuerdo que siempre me mostraba más atento. Por un lado, interpreté la célebre secuencia post-créditos de ‘El secreto de la pirámide’ sólo como un chiste. Lo cual no me ocurrió con ‘Hawk the Slayer’ cuando la vi en televisión o con ‘Rocketeer’, película de la que sacamos varias enseñanzas útiles:
– No pongas a niños jugando a ser el protagonista en el plano final para incitar a los infantes a comprar merchandising. Hace feo.
– No estrenes tu película el mismo día que ‘Terminator 2’
– Jennifer Connelly hace que me alegre de ser mamífero.
– No intentes hacer franquicias de superhéroes ambientadas en la primera mitad del siglo XX dirigidas por Joe Johnston. ¡Qué ganas tengo de ver ‘Capitán América’!

Más obvio fue lo que hizo Joe Dante con ‘El chip prodigioso’, con Meg Ryan y Dennis Quaid ocultando el chip en cuestión y siendo perseguidos por el malo mientras se dirigían en pos de nuevas y desternillantes aventuras. Pero en ese caso se plantea un problema que se dará incluso en el top 10 que viene a continuación. ¿Era de broma? ¿Se trataba de un recurso narrativo/homenaje en plan western con el héroe cabalgando hacia la puesta del sol en busca de nuevas aventuras? Zemeckis dice que el final de ‘Regreso al futuro’ no era más que eso. Algo lógico, teniendo en cuenta las pocas esperanzas que había en la película. Pero lo dudo en este caso.
Aunque estoy convencido de que así era en ‘Deep Rising’, esa película en el que una señora es absorbida por un retrete y que se ha convertido en chiste recurrente entre varios amigos míos de Algeciras. No por esa enorme escena, ni por ese final en el que los héroes se preparan para enfrentarse básicamente al Lostzilla de ‘Perdidos’, sino por el momento en el que, durante los créditos, nos miramos y nos preguntamos ¿de quién es esta mierda de banda sonora?. Justo veinte segundos más tarde, el crédito de ‘Jerry Goldsmith’ apareció, acabando con todo nuestro respeto hacia el compositor.
Sí: somos así de freaks.

Podría también hablar de ‘El protegido’, ‘Las crónicas de Riddick’ o muchas otras. Pero creo que os hacéis ya es suficiente. Pasemos ahora al top 10:

10.- Flash Gordon 2Un paso más allá de dejar a los héroes a punto de embarcarse en una nueva aventura era, directamente, resucitar al malo. Algo que hizo Clive Baker en ‘Razas de Noche’ y nuestro amigo Menahem en ‘Masters del Universo’. Pero para entrar en la lista hace falta el alarde de sutileza definitivo: añadir una interrogación tras el ‘The End’ (¡Como en ‘SOS Invasión’!) Un recurso de una cutrez tal a principios de los 80 que sólo una película espacial de gran presupuesto con canciones de Queen podía atreverse a hacer.

9.- Mi amigo Mac 2Este memorable (en el mismísimo y exacto sentido en el que es memorable aquel momento en el que te pillaste el prepucio al subirte la cremallera del pantalón cuando casi te pillan viendo una porno) clon de combate de ‘E.T.’ tuvo la poca vergüenza de terminar con la familia de extraterrestres jurando la constitución de los Estados Unidos y marchándose a vivir nuevas aventuras (¡originalidad!) en un cadillac rosa mientras un gigante globo de chicle proclama:‘¡Volveremos!’

¿Era una promesa o una amenaza? Nunca lo sabremos. Quizá porque la película tampoco hizo mucho dinero o, a lo mejor, porque a nadie se le ocurrió cómo continuar un clon de E.T. que se basaba sólo en hacer publicidad de MacDonald’s y cocacola. Una muestra de la incompetencia de los guionistas, por supuesto. Porque exijo YA la realización de ‘Mi amigo Mac 2: Electric Boogaloo y la búsqueda de la fabada litoral’, patrocinada por sidra El Gaitero.

8.- Remo Williams 2
Cuando Jerry Bruckheimer estaba terminando ‘Piratas del Caribe’, se dio cuenta de que tenía entre manos un peliculón. Rápidamente, anunció un nuevo título, añadiendo lo de ‘La maldición de la Perla Negra’ y asegurando que se trataba del primer capítulo de una serie. La jugada le salió bien.
No como a los productores de Remo. Los buenos señores dejaron para la posteridad este testimonio del wishful thinking con un ‘Remo Williams: La aventura comienza’ que, evidentemente, ni continuó ni terminó. Para cuando empezó a distribuirse internacionalmente, la película había cambiado su título por ‘Desarmado y peligroso’. El productor lo intentó una vez más con piloto de televisión que tampoco llegó a ningún lado y, según wikipedia, hasta la serie de libros en la que se basaba, ‘The Destroyer’, acabó cachondeándose de la película. Sé que hay fans de la cinta. A mi no me miréis: ésta no la he visto.

7.- Doctor Detroit 2Entramos ya en el terreno de películas anunciadas en los créditos finales que nunca se rodaron. Un fenómeno apasionante… Bueno, no tanto… Podríamos decir que interesante… O quizá mejor ‘apropiado para nerds terminales’. Sí. Mejor.
El caso es que se trata de una anécdota tan sabrosa que a veces también se ha utilizado de broma, como al final de ‘Cannibal! The Musical’ o de ‘Bubba Ho Tep’. O al menos eso dice Don Coscarelli que era la intención inicial. Porque el caso es que va a rodar el prometido en broma ‘Bubba Nosferatu’ con Ron Pearlman y el ¡recientemente ganador de un Globo de Oro! Paul Giamatti de protagonistas…

Este caso TAMBIÉN parece una broma. Por dos motivos: porque el título que propone el crédito, ‘Doctor Detroit 2: The Wrath of Mom’ es una parodia del de ‘Star Trek 2’. El segundo motivo es más sencillo:
¿Conocen ustedes esta película, a pesar de estar protagonizada por Dan Aykroyd en su momento de fama?
a) No: Pues eso. No parece que tuvieran muchas esperanzas en ella.
b) Sí, y sé que el concepto es sólo un sketch alargado de un profesor que se mete a chulo.

Ahí lo tienen. Otro de los grandes misterios del cine que algún día se resolvería si a alguien le importara lo más mínino.

6.- Doc Savage: The Arch Enemy of Evil
Otra prueba de que lo de ‘En busca del arca perdida’ fue una excepción y de que pocas cosas hay más arriesgadas que hacer aventuras pulp ambientadas en la primera mitad del siglo XX. Doc Savage era uno de esos personajes que protagonizó una serie de libros en los años 30 y 40. Se trataba de un hombre-navaja suiza (cirujano, explorador, científico, músico, luchador y cualquier cosa que se le ocurriera al autor) entrenado desde su nacimiento para luchar contra el mal. Hasta tenía una Fortaleza de la Soledad en el polo, el muy cuco, e incluso era capaz de curar a la maldad con una operación de cerebro. Un asco de hombre, vamos.

George Pal, figura clave del fantástico más olvidada en la actualidad que el tipo de las gafas de los anuncios de Schweppes, produjo en 1975 una adaptación de la serie de libros titulada ‘Doc Savage, The Man of Bronze’. Pero el resultado tenía una pinta enormemente anticuada y ridícula para la época (¡fue el año de ‘Tiburón’!), por lo que los planes de futuro de Pal se fueron al garete. Incluida, por supuesto, la secuela anunciada en los créditos de título ‘Doc Savage: The Arch Enemy of Crime’. Parte de la cual, según se dice, se filmó al mismo tiempo. Un batacazo económico que provocó la retirada del autor de ‘La máquina del tiempo’ del cine. Y no haré chistes con un suceso tan lamentable.

5.- La loca historia del mundo, parte 2
Algunos guionistas simpáticos de la vida han hecho el chungo chiste de colocar un número detrás de su película para convertirla en una falsa secuela. No me hizo especial gracia en ‘Vivancos 3’ y tampoco la primera vez que supe del recurso en la poco vista ‘Surf 2’.

Pero lo que tiene cojones y es digno de admiración es sacar una película con el ‘Parte 1’ directamente en el título. De hecho, sólo recuerdo dos casos. Uno de ellos fue el de Mel Brooks y su ‘History of the World Part 1’. Lo más curioso acerca de la película, que en España perdió el número a la hora del estreno, es el montaje de clips anunciando la secuela al final. Tras hora y media de chistes, los más recordados hoy en día son, curiosamente, los que pertenecían a la nunca rodada segunda parte. Particularmente, el sublimemente sórdido momento ‘Hitler on Ice’ y el gran musical nunca visto ‘Judíos en el espacio’.

4.- Aterriza como puedas 3Normalmente, para cuando llegas a la segunda parte de una franquicia, las posibilidades de que haya una tercera son razonablemente altas. Y de que la cuarta sea un truño, más todavía. Eso debieron pensar los productores de ‘Aterriza como puedas’, que no dudaron en anunciar la secuela en los créditos. Con William Shatner gritando a continuación: ‘¡Eso es lo que esperarán que hagamos!’. Lo cual, bien pensado, tenía su gracia.

3.- Making the Grade 2: Tourista
La Cannon tuvo una extraña historia con todo lo relacionado con el concepto de ‘secuela’. Parece como que cada vez que intentaron hacer algo al respecto, el resultado entraba a formar parte del anecdotario freak. A saber:
– Su ‘Breakin’ 2: Electric Boogaloo’ ha quedado como el sobrenombre humorístico de toda secuela absurda. Hagan la prueba: ‘Postal 2: Electric Boogaloo’, ‘Camino 2: Electric Boogaloo Vs Paul Rodgers’, ‘El séptimo sello 2: Electric Boogaloo juega a las damas’: ¡Todo es más interesante con ese subtítulo!
– Su opción de estrenar la secuela de ‘Desaparecido en combate’ antes que la original más o menos engendró el concepto de precuela, tan odiado hoy en día gracias a Lucas El Grande.
– Rodar, al igual que ocurrió con ‘Desaparecido en combate’, ‘Las minas del Rey Salonmón’, primera y segunda parte de manera simultánea pero con dos directores distintos.
– Tener la serie ‘Enter The Ninja’ con un único actor en común a las tres partes… sin interpretar el mismo personaje en ninguna
– Convertir una adaptación de ‘Viaje al centro de la tierra’ en una secuela de la película-colonoscopia ‘Alien from L.A.’ en lugar de gastarse el dinero en completar los efectos especiales de la primera.
– Por último, está el extraño caso de ‘El último americano virgen’, un remake de una película de la que ya hicieron multitud de secuelas en Israel pero que, a pesar de su fama, incomprensiblemente no tuvo continuidad en Estados Unidos. Y esto nos lleva a ‘Making the Grade’.

Esta poco conocida película fue un intento de comenzar una nueva saga juvenil con un actor prometedor: Judd Nelson, justo un año antes de conseguir fama con ‘El club de los cinco’ y a bastantes lustros y exceso de tigretones de su papel protagonista en ‘The Day The Earth Stopped’. Premio para el que averigüe de qué película es clon esta cosa de The Asylum. Sólo un sinónimo os separa de la respuesta.

En principio, el flim se iba a llamar ‘El último americano pijo’, pero, dándose cuenta de lo confuso y, por qué no decirlo, repelente del título, lo cambiaron por ‘Making the Grade’. Alguien en la Cannon, que obviamente no había leído el guión, confiaba tanto en el carisma de sus protagonistas que anunció en los créditos: ‘Palmer y Eddie regresarán en Tourista’. Hoy en día todos se preguntan por qué no hicieron esa peli de tan prometedor título. Pues, según he leído por ahí, significa ‘diarrea de turista’. Las posibilidades eran infinitas. ¡Qué gran pérdida para los amantes del cine-colonoscopia!

2.- Buckaroo Banzai vs the World Crime League
‘The Adventures of Buckaroo Banzai Across the 8th Dimension» es una de las primeras películas que recuerdo hechas claramente con el objetivo de que se convirtiera en un objeto de culto. Que al final fue. Lo que parecían no comprender es que ‘película de culto’ y ‘éxito de taquilla en su estreno’ son dos conceptos que se llevan peor que el Arquitecto de Matrix y un discurso coherente.
La película estaba, curiosamente, inspirada en el personaje de ‘Doc Savage’, por lo que la inclusión de la promesa de una secuela podría haber sido otro guiño para que un puñado reducido de freaks se descojonara en el cine para hacer ver a todos los presentes que ha pillado el chiste (sí, amigos: el cultureta y el freak terminal suelen estar más cerca de lo que nos gustaría creer). Como hicieron los de la película ‘Free Enterprise’, completamente basada en ese tipo de humor. En los créditos prometían una secuela titulada ‘William Shatner vs the World Crime League’.

Una película que sí me gustaría ver, por supuesto.

Pero, volviendo a Buckaroo Banzai, todo lo que he leído sobre el tema me lleva a concluir dos cosas: que sí que había intención de hacer franquicia y que ‘Buckaroo Banzai’ es, al mismo tiempo, el nombre más ridículo y cojonudamente magggnífico de la historia.

Durante mucho tiempo se rumoreó que la secuela acabó mutando en el guión de ‘Golpe en la pequeña China’, pero parece ser que no es cierto. Si bien no me extrañaría que algunas ideas acabaran en la peli de Carpenter. Que hasta yo corto párrafos de posts que nunca publico y los pego en otros. Tengan o no que ver con el tema del que estoy escribiendo.

1.- The Sword and the Sorcerer 2: Tales of the Ancient Empire
Y vamos a la película que inspiró este post. La promesa de créditos más recordada por todos los freaks del cine de bárbaros: la secuela a la opera prima de Albert Pyun…

¡Que YA se está rodando!
Bueno: más o menos. Me explico.

Este flim, que se estrenó en España con el históricamente confuso título de ‘Cromwell, rey de los bárbaros’, es una de las más curiosas películas de fantasía de los 80. Hay cierta mística a su alrededor gracias a cuatro cosas:
– Es muy difícil de conseguir tanto en video como en DVD. No se ve en televisión y la versión que corría hace años por la mula tenía un codec absurdo que impedía el visionado en tele. Y todos sabemos que, cuanta más rara sea una cosa, más interés despierta en cierto tipo de perturbados. Como yo.
– El recuerdo infantil de su visionado ha acompañado a toda una generación de chavales que pasaron demasiado tiempo viendo películas, leyendo tebeos y jugando al spectrum en lugar de desarrollar sus habilidades sociales. Porque, estéticamente, la película era memorable.
– La carrera posterior de Albert Pyun nos ha hecho a muchos plantearnos si ese recuerdo difuso de imágenes impactantes era, bien sólo producto de nuestra mente infantil, bien sólo en parte producto de nuestra mente infantil.
– Y, por último, el protagonista tenía una espada con tres hojas. Que podían dispararse.

Además, su final era otra de esas muestras de… Un momento.

¡Una espada de tres hojas QUE PODÍAN DISPARARSE! ¡El equivalente en arma al nombre ‘Buckaroo Banzai!: Siento como lo ridículo y lo acojonante se encuentran encerrados en esos dos conceptos en un precario equilibrio de sinsentido que podría acabar con la destrucción del universo si se desestabilizara.

Pero a lo que iba:

Su final mostraba al héroe gritando: ‘¡Vámonos!¡Se acerca una batalla! ¡Tenemos reinos que salvar y mujeres a las que amar!’ Y, justo a continuación, la frase: “Watch for Talon’s new adventure: Tales of the Ancient Empire. Coming soon”.

Awesome, que diría Barney Stinson. Y Michael Bay.

Un título cojonudo, que parece el de un disco de power metal italiano. Lo cual, aunque pueda parecer lo contrario (y probablemente lo sea), es bueno. Así que no es difícil concebir que esa supuesta secuela que nunca fue se terminó conviertiendo en la información trivial más recurrente entre cierto tipo de freak.

Y hace unos meses, Albert Pyun anunció que se ponía manos a la ovra. Ahora mismo, el Uwe Boll de los 80 está rodando ‘Tales of the Ancient Empire’. Según comenta en el DVD australiano de ‘The Sword and the Sorcerer’ que me regaló Vicisitud estas navidades (¡Sí!¡¡¡Sí!!!), tiene el mismo objetivo que el que buscaba con la primera parte: ofrecer algo nuevo en el género de fantasía. En la película del 81 deduzco que eso quería decir ‘sangre y tetas’. No tengo ni idea de lo que significa hoy en día.

Claro que no se trata de la verdadera secuela. De entrada, no está protagonizada por el mismo actor ni se trata de las aventuras del mismo personaje. En su lugar, hay tías buenas, un actor de ‘Postal’ y el Kevin Chorbo en el papel principal. Esto es, no se trata de la continuación que se tenía en mente. Sólo mantienen el título.

Y, por el amor de San Feck, espero que la espada.

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