cine | personal | Uncategorized

Cumplimos 100 posts

¿Realmente hay tantas sordideces que glosar? ¿De verdad podemos perder tanto tiempo faciendo odas a tantas cosas causantes de vicisitud en el mundo? De momento, los fríos e inapelables números dicen una cosa: 100 sordideces publicadas. Y eso merece celebración.

Y qué mejor que este post número 100 incluya también una celebración: ya que todos los padres deciden pasárselo bien veraniegamente, tanto Paco Fox como un servidor de ustedes – y hasta la novia de The Devil, y más de un sórdido amigo de la blogosfera – han nacido el mes de Mayo (días 16 y 19 respectivamente). Ergo, japiberdeiparty habemus en cósmica coincidencia con el post número 100. Y si, encima, jalop ha podido venirse desde Vigo, todo está en su debido lugar. Pena que Panadero no pudiese asistir, pero sus responsabilidades editoriales (sí, edita cierta revista gratuita desde la que corromper sotilmente a la juventud que acude a cierta hamburguesería) se lo impidieron. En suma, que podemos ser gente muy seria a la par que responsable, aunque a seriedad nadie supera a Snowymary. Su dedicación al trabajo no sólo llevó a Paco a verse películas italianas de dudosa catadura, sino que, además, hace unos meses, desaprovechó la oportunidad de estar un buen rato de cháchara jovial con… ¡Adrià Collado! A Paquito, que le cayera muy bien, dijo “No, si encima voy a tener que tirarme yo al Adrià… ¡Esto ya es el bollerío supremo!”.

De entre toda esta bella noche, es de justicia reconocer que fue Paquito el que puso la nota de calidad con el épico regalo que me fizo. En esta blogosfera de frikis en la que habitamos, donde llega con susurrar “Dragonlance” para que todos los fistros de este mundo abandonen el ínfimo barniz de civilización que poseían, un artículo recurrente es el comentar la edición de lujo de la última obra maestra que te hayas comprado: desde Superman hasta el Watchmen. Bien, pues Paquito, desde los Steits, y ante la sorpresa de quienes se lo vendieron (“¡alguien ha tenido los cojones de llevárselo!”) me compró la edición en DVD to end all ediciones en DVD.

“The greatest movie ever made!”

“Incluye un tutorial para aprender a bailar un buen lapdance”

“Es como ‘Eva al desnudo’, pero en tanga”

Lo habéis adivinado: la VIP edition de “Showgirls”. Donde casi todo el mundo diría “¡Cabrón!” yo sólo pude articular un emocionado “Gracias”. Para redondear el raccord, en una de esas coincidencias cósmicas, jalop – sin estar en compló con Paco – me regaló “The Devil’s Guide to Hollywood”, la Biblia del superlativo Joe Eszterhas.

La edición VIP, aparte de los extras y comentarios clásicos, incluye toda una serie de complementos para jugar mientras se ve la película. Básicamente, las decisiones principales implican echarte un lingotazo con los vasos oficiales ® oficiales de la película o empelotarte. Así, si tienes un 5 de la baraja ® oficial, cada vez que Henrietta se baja el top, tienes que pimplarte o empelotarte. Supongo que habrá empelote extra cuando diga “Estoy más caliente que la puta virgen María” o “Estoy tan gorda que tendría que mearte encima para que me encontrases el coño”.

De entre toda la colección de juegos destaca, empero, una bella variación de “ponerle la cola al burro”. En este caso, la edición VIP contiene, además del bello antifaz ® oficial, un poster de la gran Elizabeth Berkley a la que deberás ponerle, a ciegas, un par de ventosas para pezones ® oficiales. Como podéis ver, todo son ventajas. Si alguien, a día de hoy, no es capaz de entender que ‘Showgirls’ es una de las piedras angulares sobre las que se sostiene el cine, si alguien no es capaz de ver que, al lado de la inspirada puesta en escena de Paul Verhoeven, Mankiewicz no es más que un becario cutrón, si alguien no mataría porque Nomi Malone le hiciese las uñas, si no juzgas que CADA frase de ‘Showgirls’ debería figurar en todos los manuales de guión… entonces ese alguien ha sido víctima de un cruel lavado de cerebro. Soy un mitómano, coñe, que me hice una foto en el hospital en el que nació Paul (ahora casa okupa) y estuve en el mismo hotel en el que durmió Gina Gershon. Un momento que me hizo tener fe en la humanidad fue cuando, en la escuela de cine, el godardiano crítico Antonio Weinrichter, me puso un 10 por un trabajo sobre el lap dance de “Showgirls” (aquí lo podéis leer, aunque el estilo resulte demasiado anticuado y académico; casi mejor que no lo hagáis, es sólo para die hards). Luego, me comentó que era fans de la peli y que le había influido, a la hora de ponerme la nota, que incluyese un vídeo del lap dance con la pieza de Toxeiro y Pederastia ’96 como bonus tracks.

Of course, todos los demás regalos tuvieron su importante dosis de amor, que nadie se me cele (incluyendo cosas de Terenci Moix, Ian Gillan, o una sórdida y amorosa foto con el Adrià ¿tendré que tirármelo también?).

Como contrapartida, el ciclo de la vida avanza implacable: conforme celebramos nuestros 100 primeros posts, Bruno Mattei, acaba de dejar el mundo de los vivos, que no el corazón de los sórdidos. A todos nos corresponde recoger la antorcha: después del invierno, siempre llega la primavera. A los que nos miran con cariño paternal porque ya hace tiempo que han superado su post número 100, a los que aún les queda, a todos los que estáis leyendo esto: gracias por aguantarnos. Por vosotros, y por Elizabeth Berkley, seguiremos, como mínimo, otros 100 posts más. Homme alors!

Vota esta publicación

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media / 5. Recuento de votos:

No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.

Utilizamos cookies para brindarle la mejor experiencia posible en nuestro sitio web. Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.
Aceptar
Privacy Policy